Salmos 68:13 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Huyen, huyen los jefes del ejército, y la bella de la casa se reparte el botín, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Bien que fuisteis echados entre los tiestos, Seréis como alas de paloma cubiertas de plata, Y sus plumas con amarillez de oro. Biblia Nueva Traducción Viviente Hasta los que vivían entre los rediles encontraron tesoros, palomas con alas de plata y plumas de oro. Biblia Católica (Latinoamericana) alas de paloma cubiertas de plata, con sus plumas color de oro. La Biblia Textual 3a Edicion Mientras dormís entre los apriscos, Las alas de la paloma se cubren de plata, Y el oro refulge en sus plumas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Bien que fuisteis echados entre los tiestos, seréis como alas de paloma cubiertas de plata, y sus plumas con amarillez de oro. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 13 (14) objetos de plata y de oro. Pero algunos israelitas se escondieron entre el ganado. |
Salió entonces el pueblo y saqueó el campamento de los arameos. El seá de flor de harina se llegó a vender por un siclo, y los dos seás de cebada por un siclo, conforme al oráculo de Yahveh.
Entonces los sacó, con plata y oro, sin que hubiera una falta entre sus tribus.
No entregues a las bestias a quienes te bendicen, ni olvides para siempre la vida de tus pobres.
que él impuso a José en testimonio, cuando salió de tierra egipcia. A una lengua desconocida presto atención:
y amargaron su vida con rudos trabajos en arcilla, en adobes, en todas las faenas del campo y en toda suerte de labores, acompañadas de malos tratos.
Se han aflojado tus maromas, no sujetan el mástil, no despliegan la bandera. Entonces se reparte la presa de un inmenso botín, hasta los cojos se entregan al saqueo.
y distribuirás así el botín: la mitad entre los que fueron a la guerra y tomaron parte en el combate, y la otra mitad para toda la comunidad.
Y ansiaba llenar su estómago siquiera de las algarrobas que comían los puercos, pues nadie le daba nada.
Pero el padre ordenó a sus criados: 'Inmediatamente, traed el vestido más rico y ponédselo; ponedle también un anillo en la mano y sandalias en los pies.
Sabéis que cuando erais paganos os dejábais arrastrar hacia los ídolos mudos, desviándoos del recto camino.
Porque hubo un tiempo en que también nosotros éramos insensatos, desobedecíamos, nos extraviábamos, servíamos a deseos y placeres diversos, pasábamos nuestra vida entre malicia y envidia, odiados y odiándonos mutuamente.
Aquellos cinco reyes habían huido y se habían escondido en la cueva de Maquedá.
¿Por qué has de seguir echado en los apriscos, escuchando las flautas entre los rebaños? En los riachuelos de Rubén grandes ansiedades de corazón se sienten.
Llegaron los reyes, combatieron, entonces combatieron los reyes de Canaán en Taanac, junto a las aguas de Meguidó, sin poder recoger botín de plata.