Entonces David se levantó del suelo, se lavó, se perfumó y mudó sus ropas. Luego entró en la casa de Yahveh, donde se postró en oración. Vuelto a su casa, pidió que le sirvieran de comer, y comió.
Proverbios 3:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 No seas sabio a tus ojos, teme a Yahveh y apártate del mal: Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Biblia Nueva Traducción Viviente No te dejes impresionar por tu propia sabiduría. En cambio, teme al Señor y aléjate del mal. Biblia Católica (Latinoamericana) No te creas el más sabio: ten el temor de Yavé y mantente alejado del mal. La Biblia Textual 3a Edicion No seas sabio en tu propia opinión. Teme a YHVH, y apártate del mal, Biblia Reina Valera Gómez (2023) No seas sabio en tu propia opinión: Teme a Jehová, y apártate del mal; Biblia Traducción en Lenguaje Actual No te creas muy sabio; obedece a Dios y aléjate del mal; |
Entonces David se levantó del suelo, se lavó, se perfumó y mudó sus ropas. Luego entró en la casa de Yahveh, donde se postró en oración. Vuelto a su casa, pidió que le sirvieran de comer, y comió.
En cambio, los gobernadores que me habían precedido habían gravado al pueblo: además de quitarles pan y vino, les exigían cuarenta siclos de plata. También sus criados oprimían al pueblo. Pero yo no procedí así, por temor de Dios.
Había en la región de Us un hombre llamado Job. Era íntegro y recto, temía a Dios y evitaba el mal.
Y luego dijo al hombre: Temer al Señor es sabiduría; huir del mal, inteligencia'.
Respondió Moisés al pueblo: 'No temáis, que Dios ha venido para poneros a prueba y para que tengáis ante vuestros ojos su temor y no pequéis'.
Con bondad y lealtad se expía la culpa, con el temor de Yahveh se evita el mal.
¿Has visto un hombre que se tiene por sabio? Más cabe esperar de un necio que de él.
El rico se hace la ilusión de que es sabio, pero el hombre inteligente lo desenmascara.
(El temor de Yahveh odia el mal). Aborrezco la arrogancia y la soberbia, la mala conducta y el lenguaje perverso.
Fin del discurso. Una vez oído todo, teme a Dios y guarda sus mandamientos: eso es lo que al hombre corresponde.
No quiero, hermanos, para que no presumáis de vosotros mismos, que ignoréis este misterio: que el endurecimiento parcial de Israel se prolongará hasta que entre la totalidad de los gentiles.
Tened unos con otros el mismo sentir, sin abrigar sentimientos de grandeza, sino dejándoos llevar al trato con los humildes. No os tengáis por sabios ante vosotros mismos.