Yahveh preguntó a Caín: '¿Dónde está tu hermano Abel?'. Respondió: 'No sé. ¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?'.
Proverbios 28:13 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Quien encubre sus faltas no tiene dicha; quien las confiesa y se enmienda, logrará piedad. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Biblia Nueva Traducción Viviente Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia. Biblia Católica (Latinoamericana) Ocultar sus faltas no conduce a nada, el que las reconoce y renuncia a ellas se hace perdonar. La Biblia Textual 3a Edicion El que encubre sus pecados no prosperará, Pero el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El que encubre sus pecados, no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Quien esconde su pecado jamás puede prosperar; quien lo confiesa y lo deja, recibe el perdón. |
Yahveh preguntó a Caín: '¿Dónde está tu hermano Abel?'. Respondió: 'No sé. ¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?'.
Dijo entonces David a Natán: 'He pecado contra Yahveh'. A lo que replicó Natán: 'Yahveh ha perdonado tu pecado; no morirás.
Absalón le respondió a Joab: 'Mira, te mandé llamar para decirte: 'Ven acá, pues quiero enviarte ante el rey para que le digas de mi parte: ¿para qué he venido yo de Guesur?'. Mejor hubiera sido para mí seguir allí. Yo quiero ahora ver al rey. Y si yo soy culpable, que me mate'.
Siguió preguntando Isaías: '¿Qué han visto en tu palacio?'. Respondió Ezequías: 'Pues han visto todo lo que hay en mi palacio. Nada quedó en el tesoro que no les mostrara'.
Cuando el cielo se cierre y no deje caer lluvia porque ellos pecaron contra ti, si ellos te imploran en este lugar y alaban tu nombre, y se arrepienten de sus pecados porque tú los has afligido,
Ahora, pues, rendid honor a Yahveh, Dios de vuestros padres, y haced su voluntad: separaos de los habitantes del país y de las mujeres extranjeras'.
Entonces, Secanías, hijo de Yejiel, de los descendientes de Elán, tomó la palabra y dijo a Esdras: 'Nosotros hemos prevaricado contra nuestro Dios tomando por esposas a mujeres de los habitantes del país. Pero, a pesar de ello, aún queda una esperanza para Israel.
Los de la raza de Israel se separaron de todos los extranjeros y, puestos en pie, confesaron sus pecados y las maldades de sus padres.
lo repite a la gente diciendo: 'Había pecado y violado la justicia, pero él no me pagó según mi falta;
Concédeme sentir el gozo y la alegría, y puedan solazarse estos huesos que tú has quebrantado.
Quien encubre una falta fomenta la amistad, quien la va contando divide a los amigos.
Abandone el impío su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuelva a Yahveh, que se apiada de él, y a nuestro Dios, que perdona continuamente.
dices: 'Sí, soy inocente; apártese ya su ira de mí', aquí estoy presentándome a juzgarte por haber dicho: 'No he pecado'.
el rey dijo: '¿No es ésta la gran Babilonia que yo he construido para residencia real con el poder de mi fuerza y para gloria de mi majestad?'.
siempre que alguien advierta que se ha hecho culpable de cualquiera de estos hechos, deberá confesar aquello en que ha pecado.
Al ver Dios lo que hacían y cómo se habían convertido de su mala conducta, se arrepintió del mal con que los había amenazado y no lo ejecutó.
sino que, primero en Damasco y en Jerusalén, y después en toda la región de Judea y entre los gentiles, me puse a predicar que se convirtieran y volvieran a Dios, haciendo obras en consonancia con esa conversión.
Dijeron entonces los israelitas a Yahveh: 'Hemos pecado: haz con nosotros todo lo que mejor te parezca; pero, por favor, líbranos hoy'.
Fue entonces Samuel adonde estaba Saúl, y éste lo saludó: '¡Bendito seas de Yahveh! Ya he dado cumplimiento a la orden de Yahveh'.
Saúl dijo entonces a Samuel: 'He pecado, porque he transgredido el mandato de Yahveh y tus palabras; pero ha sido porque tuve miedo al pueblo y escuché su clamor.
Saúl entonces exclamó: 'Yo he pecado; pero ahora hónrame, por favor, ante los ancianos de mi pueblo y ante Israel y vente conmigo para que yo adore a Yahveh, tu Dios'.