La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Isaías 5:27 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

en él no hay cansado, no hay vacilante, nadie se adormece, nadie se duerme, nadie se desabrocha el cinturón de la cintura, nadie se desata el cordón de su calzado.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

No habrá entre ellos cansado, ni quien tropiece; ninguno se dormirá, ni le tomará sueño; a ninguno se le desatará el cinto de los lomos, ni se le romperá la correa de sus sandalias.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

No se cansarán, ni tropezarán. No se detendrán para descansar ni para dormir. Nadie tendrá flojo el cinturón ni rotas las correas de ninguna sandalia.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Nadie de los suyos se debilita o se cansa, ni se queda dormido o se pone a cabecear, ninguno se suelta los cordones de su zapato.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Nadie se cansa ni tropieza, Ninguno se acuesta ni se adormece, No se le afloja el cinto de sus lomos Ni se le rompe la correa de la sandalia.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Ninguno se cansará ni tropezará entre ellos; ninguno se adormecerá ni dormirá; tampoco se desatará el cinto de sus lomos, ni se romperá la correa de sus zapatos.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Son fuertes y no se cansan; están siempre alertas y listos para la guerra.

Ver Capítulo
Otras versiones



Isaías 5:27
14 Referencias Cruzadas  

Tu ya sabes también lo que me hizo Joab, hijo de Servia, lo que hizo con los dos jefes del ejército de Israel, con Abner hijo de Ner, y con Amasá, hijo de Yéter, que los asesinó y derramó en la paz sangre de guerra, y manchó con sangre de guerra el cinturón que ceñía su cintura y las sandalias de sus pies.


Él despoja a los reyes de sus bandas, él les pone una cuerda a la cintura.


Inunda a los nobles de desprecio, desata el ceñidor de los fuertes.


¿Quién es Dios, sino Yahveh, quién una roca, excepto nuestro Dios,


Reina el Señor, vestido de majestad, el Señor está ataviado, ceñido de poder, y el orbe está seguro, inconmovible.


Así recorrerás seguro tu camino, sin que tu pie tropiece.


Será la justicia ceñidor de su cintura y la fidelidad ceñidor de sus caderas.


Así dice Yahveh a su ungido, a Ciro, a quien tomé por la diestra, para someter ante él naciones y desatar cinturas de reyes, para abrir ante él los batientes y las puertas no queden cerradas:


Yo, Yahveh, y nadie más; fuera de mí no hay ningún dios. Te ciño sin que me conozcas,


Entonces al rey se le mudó el color del rostro, sus pensamientos le aterraron, se le relajaron las articulaciones de las caderas y sus rodillas chocaban una contra otra.


Llevaba Juan un vestido de pelo de camello con un ceñidor de cuero a la cintura y se alimentaba de langostas y miel silvestre.


Allá fuera, la espada los privará de hijos, y allá dentro reinará el espanto tanto en el joven como en la doncella, en el niño de pecho igual que en el anciano.