También los filisteos invadieron las ciudades de la Tierra Baja y la parte meridional de Judá, se apoderaron de Bet Semes, de Ayalón, de Guederot, de Socó con sus aldeas, de Timná con sus aldeas y de Guinzó con sus aldeas, y se establecieron allí.
Isaías 3:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Jerusalén tropieza y Judá se derrumba: porque su lengua y sus obras van contra Yahveh, desafiando su mirada gloriosa. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pues arruinada está Jerusalén, y Judá ha caído; porque la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová para irritar los ojos de su majestad. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues Jerusalén tropezará, y Judá caerá, porque hablan contra el Señor y se niegan a obedecerlo. Lo provocan descaradamente. Biblia Católica (Latinoamericana) Su rostro descarado los denuncia
y, como Sodoma, muestran sus pecados en vez de esconderlos.
¡Ay de ellos que han preparado su propia ruina! La Biblia Textual 3a Edicion ¡Cierto!, se desmorona Jerusalem y se derrumba Judá, Porque sus palabras y hechos han estado contra° YHVH Para provocar los ojos de su majestad. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pues arruinada está Jerusalén, y Judá ha caído; porque la lengua de ellos y sus obras han sido contra Jehová, para irritar los ojos de su majestad. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Jerusalén se derrumba, el reino de Judá está en ruinas, porque allí todos ofenden a Dios. |
También los filisteos invadieron las ciudades de la Tierra Baja y la parte meridional de Judá, se apoderaron de Bet Semes, de Ayalón, de Guederot, de Socó con sus aldeas, de Timná con sus aldeas y de Guinzó con sus aldeas, y se establecieron allí.
Entonces Yahveh hizo que vinieran contra ellos los jefes del ejército del rey de Asiria, quienes prendieron a Manasés con garfios, lo ataron con grillos de bronce y así se lo llevaron a Babilonia.
Quien cava una fosa, en ella caerá; quien rueda una piedra, bajo ella termina.
Vuestro país, un desierto; vuestras ciudades, incendiadas; vuestra tierra, ante vosotros, extranjeros la devoran. Es un desierto, como una destrucción a mano de extranjeros.
Tus ruinas y estepas, tu destruido país, ahora serán demasiado angostos para tus habitantes, mientras tus devastadores estarán ya lejos.
¿a costa de quién os divertís? ¿A costa de quién abrís la boca y sacáis la lengua? ¿No sois hijos rebeldes vosotros, prole bastarda,
Porque están manchadas de sangre vuestras manos, y vuestros dedos de iniquidad, vuestros labios dicen mentira, vuestra lengua profiere maldad.
'¿Hasta cuándo, Señor?' -pregunté-. Y él me respondió: 'Hasta que queden las ciudades asoladas y sin habitantes, las casas sin hombres, el campo desolado como un desierto.
Pues arde como fuego la maldad, que devora zarzas y abrojos; prende en los matorrales del bosque, que crepitan en remolinos de humo.
pero no mencionéis más la carga de Yahveh, porque cada uno tendrá como carga su propia palabra. Porque estáis tergiversando las palabras del Dios vivo, de Yahveh Sebaot, nuestro Dios.
'Miqueas de Moréset, que profetizó en tiempo de Ezequías, rey de Judá, habló a todo el pueblo de Judá, diciendo: Así habla Yahveh Sebaot: Sión será arada como un campo, Jerusalén reducida a un montón de ruinas, y el monte del templo a un cerro de maleza.
entonces haré de este templo como del de Siló, y haré de esta ciudad una maldición para todas las naciones de la tierra.
Mirad: sube como las nubes, y sus carros como el huracán; sus caballos más ligeros que las águilas. ¡Ay de nosotros, pues estamos perdidos!
por el mal que cometieron ofendiéndome, yendo a incensar y servir a otros dioses que no habían conocido ni ellos ni vosotros ni vuestros padres.
Tet. . Su impureza impregna sus vestidos. No se acordó de su fin; ha caído de forma inesperada, sin tener quien la consuele. Mira, Yahveh, mi aflicción, y cómo se crece mi enemigo.
Entonces me dijo: '¡Ya ves, hijo de hombre, lo que hacen en la oscuridad los ancianos de la casa de Israel, cada uno en su estancia con pinturas! Pues dicen: 'Yahveh no nos ve; Yahveh ha abandonado el país''.
Me dijo: 'La iniquidad de la casa de Israel y de Judá es grande, muy grande; el país está lleno de sangre y la ciudad llena de injusticia, porque dice: 'Yahveh ha abandonado el país, Yahveh no ve nada'.
El orgullo de Israel testificará contra él: Israel y Efraín caerán por su iniquidad, y también con ellos caerá Judá.
Se vuelven a lo inútil, son como arco engañoso. A espada caerán sus príncipes por la virulencia de sus lenguas. De ellos se hará escarnio en el país de Egipto.
Justamente por vuestra culpa, Sión será arada como un campo, Jerusalén reducida a un montón de ruinas y el monte del templo a un cerro de maleza.
Sus ricos rezuman violencia, sus habitantes dicen mentiras y tienen en su boca una lengua mendaz.
Tus ojos no pueden ver el mal, no puedes consentir la violencia. ¿Por qué, pues, ves a los pérfidos y callas cuando el impío devora a quien es más justo que él?
¿O es que vamos a provocar a celos al Señor? ¿Somos acaso más fuertes que Él?
para someter a juicio a todos y para confundir a todos los impíos por las obras de impiedad que cometieron y por todas las insolencias que pecadores impíos pronunciaron contra él'.