Yo haré de ti una nación grande; te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y tú mismo serás bendición.
Éxodo 11:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yahveh hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios. Moisés gozaba de gran prestigio en Egipto tanto en la corte del Faraón como entre el pueblo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y Jehová dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios. También Moisés era tenido por gran varón en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de Faraón, y a los ojos del pueblo. Biblia Nueva Traducción Viviente (El Señor había hecho que los egipcios miraran con agrado al pueblo de Israel. Además, Moisés era considerado un gran hombre en la tierra de Egipto, y tanto los funcionarios del faraón como el pueblo egipcio lo respetaban). Biblia Católica (Latinoamericana) Yavé hizo que los egipcios acogieran esta petición; además, Moisés era un personaje en todo Egipto, y lo consideraban tanto los ministros como la gente del pueblo. La Biblia Textual 3a Edicion Porque YHVH había dado gracia al pueblo ante los ojos de los egipcios, y el mismo Moisés era muy estimado en la tierra de Egipto ante los ojos de los siervos de Faraón, y ante los ojos del pueblo.) Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Jehová dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios. También Moisés era un gran varón a los ojos de los siervos de Faraón, y a los ojos del pueblo, en la tierra de Egipto. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios hizo que los egipcios trataran bien a los israelitas, y tanto ellos como los consejeros mismos del rey respetaban a Moisés. |
Yo haré de ti una nación grande; te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y tú mismo serás bendición.
Pero Yahveh estaba con José. Le mostró su misericordia e hizo que se ganara el favor del jefe de la cárcel.
He estado contigo por dondequiera que has ido y he exterminado delante de ti a todos tus enemigos. Te voy a dar un nombre tan grande como el de los magnates de la tierra.
ya que Mardoqueo era poderoso en la casa del rey y su fama se había difundido por todas las provincias. De hecho, su poder se acrecentaba de día en día.
Los israelitas hicieron lo que les había dicho Moisés: pidieron prestados a los egipcios objetos de plata y de oro y vestidos.
Yahveh hizo que se ganaran el favor de los egipcios, y éstos accedieron. Y así despojaron a los egipcios.
Yo haré que este pueblo se gane el favor de los egipcios; y sucederá que, cuando os vayáis, no saldréis con las manos vacías,
Caminarán hacia ti encorvados los hijos de tus opresores, se postrarán a las plantas de tus pies todos los que te despreciaban, y te llamarán ciudad de Yahveh, Sión del Santo de Israel.
Moisés fue educado en todo el saber de los egipcios y era poderoso en palabras y en obras.
No ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés, con quien trataba Yahveh cara a cara,
ni nadie como él por tantas señales y prodigios como Yahveh le mandó hacer en tierra de Egipto contra el Faraón, contra todos sus siervos y contra toda su tierra,
Aquel día encumbró Yahveh a Josué a los ojos de todo Israel y lo respetaron como habían respetado a Moisés durante toda su vida.
Mira: voy a entregarte algunos de la sinagoga de Satanás, que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten. Los voy a obligar a que vengan y se postren a tus pies, y sepan que te amo.