El malvado obtiene falsas ganancias, quien siembra justicia tiene paga segura.
2 Corintios 9:6 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Tened esto presente: a siembra mezquina, cosecha mezquina; a siembra abundante, cosecha abundante. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Biblia Nueva Traducción Viviente Recuerden lo siguiente: un agricultor que siembra solo unas cuantas semillas obtendrá una cosecha pequeña. Pero el que siembra abundantemente obtendrá una cosecha abundante. Biblia Católica (Latinoamericana) Miren: el que siembra con mezquindad, con mezquindad cosechará, y el que siembra sin calcular, cosechará también fuera de todo cálculo. La Biblia Textual 3a Edicion Pero esto digo:° El que siembra escasamente, cosechará también escasamente; y el que siembra abundantemente,° cosechará también abundantemente.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Acuérdense de esto: «El que da poco, recibe poco; el que da mucho, recibe mucho.» |
El malvado obtiene falsas ganancias, quien siembra justicia tiene paga segura.
A la mañana siembra tu simiente, y a la tarde no permanezcas ocioso, porque ignoras si es mejor esto o aquello, o si ambas cosas son igual de buenas.
Dad y se os dará: una buena medida apretada, remecida, rebosante, echarán en vuestro regazo. Pues con la medida con que midáis seréis medidos'.
Me refiero a que cada uno de vosotros dice: 'Yo soy de Pablo'; 'Yo de Apolo'; 'Yo de Cefas'; 'Yo de Cristo'.
Pero no. Cristo ha sido resucitado de entre los muertos, primicias de los que han muerto.
Lo que digo, hermanos, es esto: que el tiempo es corto. Por lo demás, que los que tienen mujer sean como si no la tuvieran;
El que proporciona semilla al sembrador y pan para comer, proveerá y multiplicará vuestra sementera y acrecentará los frutos de vuestra justicia.
Creí, pues, necesario rogar a los hermanos que se anticiparan en ir a vosotros para organizar con antelación vuestra prometida donación, de modo que esté preparada como nacida de la generosidad, no llevada a cabo con tacañería.
Pues bien, digo esto: un testamento debidamente otorgado por Dios, no lo puede anular una ley que apareció cuatrocientos treinta años después, hasta el punto de hacer ineficaz la promesa.
Os digo esto: caminad en el Espíritu, y no dejéis que se cumplan los deseos de la carne.
Esto es, por tanto, lo que os digo y os conjuro en el Señor: que no viváis ya como viven los gentiles, en la vacuidad de su mente,
Porque Dios no es injusto como para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis mostrado por su nombre, cuando ya antes servisteis al pueblo santo y lo seguís sirviendo ahora.