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2 Corintios 6:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

con palabra de verdad, con poder de Dios; mediante las armas de la justicia, las de la derecha y las de la izquierda;

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Biblia Reina Valera 1960

en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Con fidelidad predicamos la verdad. El poder de Dios actúa en nosotros. Usamos las armas de la justicia con la mano derecha para atacar y con la izquierda para defender.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

con las palabras de verdad y con la fuerza de Dios, con las armas de la justicia, tanto para atacar como para defendernos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

en palabra de verdad, en poder de Dios mediante armas de justicia, las de ataque y de defensa,°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a derecha e izquierda;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Con el poder que Dios nos da, anunciamos el mensaje verdadero. Cuando tenemos dificultades, las enfrentamos, y nos defendemos haciendo y diciendo siempre lo que es correcto.

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2 Corintios 6:7
27 Referencias Cruzadas  

No arranques de mi boca la palabra de verdad: yo confío en tus decretos,


Los israelitas entraron en el mar a pie enjuto, mientras las aguas formaban una muralla a su derecha y su izquierda.


Largos días hay en su mano derecha, en su izquierda riqueza y honor.


Será la justicia ceñidor de su cintura y la fidelidad ceñidor de sus caderas.


Vistió como coraza la justicia, y el casco de salvación en su cabeza; por traje se vistió las ropas de venganza, se cubrió con el celo como con un manto.


Ellos luego fueron a predicar por todas partes, cooperando el Señor con ellos y confirmando su palabra con las señales que la acompañaban].


La mano del Señor estaba con ellos y fue grande el número de los que, abrazando la fe, se convirtieron al Señor.


mas, para los que han sido llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.


Es cierto que fue crucificado en razón de la debilidad; pero vive por el poder de Dios. Y así, también nosotros participamos de su debilidad, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.


Porque nosotros no somos como tantos que adulteran la palabra de Dios, sino que, con toda sinceridad, como enviados de Dios, hablamos ante Dios en Cristo.


Al contrario, hemos renunciado a los encubrimientos vergonzantes y no procedemos con astucia ni falseamos la palabra de Dios, sino que, por el contrario, mediante la manifestación de la verdad nos recomendamos a nosotros mismos ante toda conciencia humana en la presencia de Dios.


Y si ante él me enorgullecí algo por vosotros, no me avergoncé; al contrario, así como os hablamos todo con verdad, así también nuestro orgullo ante Tito resultó ser verdad.


En él también vosotros, después de haber oído la palabra de la verdad, el Evangelio de vuestra salvación; en él también, después de haber creído, habéis sido sellados con el Espíritu Santo de la promesa,


A aquel que tiene poder sobre todas las cosas y puede hacer incomparablemente más de lo que pedimos o pensamos, según el poder que actúa en nosotros,


si es que habéis oído hablar de él y habéis sido adoctrinados conforme a la verdad que hay en Jesús:


movidos por la esperanza de lo que os está reservado en el cielo y acerca de lo cual habéis sido informados en el mensaje de la verdad, del Evangelio,


Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, revistidos con la coraza de la fe y con el casco de la esperanza de salvación.


Esfuérzate en presentarte ante Dios de forma que merezcas su aprobación como trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que expone rectamente la palabra de la verdad.


He combatido el buen combate, he llegado a la meta de la carrera, he guardado la fe.


y el mismo Dios abonaba su testimonio con señales prodigios y con toda suerte de milagros y dones de Espíritu Santo, repartidos según su voluntad.


Nos engendró por propia iniciativa, con palabra de verdad, para que fuéramos como primicias de su creación.