¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Pues ni vosotros entráis ni a los que están entrando les dejáis entrar.
1 Pedro 2:16 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Vivid como libres, no usando la libertad como disfraz de la maldad, sino como siervos de Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues ustedes son libres, pero a la vez, son esclavos de Dios, así que no usen su libertad como una excusa para hacer el mal. Biblia Católica (Latinoamericana) Sean libres, pero no hagan de la libertad un pretexto para hacer el mal. Sean libres como servidores de Dios. La Biblia Textual 3a Edicion Como libres, pero no como teniendo la libertad por capa de malicia, sino como siervos de Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Como libres, mas no usando la libertad para cobertura de malicia, sino como siervos de Dios. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Ustedes son libres porque son servidores de Dios. Pero no crean que por ser libres pueden hacer lo malo. |
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Pues ni vosotros entráis ni a los que están entrando les dejáis entrar.
Si yo no hubiera venido ni les hubiera hablado no serían culpables, pero ahora no tienen excusa de su pecado.
Emancipados del pecado, os habéis convertido en esclavos de la justificación.
Mientras que ahora, emancipados del pecado y convertidos en esclavos de Dios, tenéis por fruto vuestro la justificación y, como final, vida eterna.
Pues el esclavo que recibió el llamamiento en el Señor es liberto del Señor y el que recibió el llamamiento siendo libre es esclavo de Cristo.
Cristo nos liberó para que vivamos en libertad. Manteneos, pues, firmes; y no os dejéis sujetar de nuevo al yugo de la esclavitud.
Porque vosotros, hermanos, fuisteis llamados a la libertad. Solamente que esta libertad no dé pretexto a la carne; sino al contrario, poneos, por medio del amor, los unos al servicio de los otros.
no les sirváis sólo para ser vistos, como quienes buscan el agrado de los hombres, sino como esclavos de Cristo, que hacen la voluntad de Dios con toda el alma.
seguros de que recibiréis del Señor la retribución de la herencia. Es a Cristo, el Señor, a quien servís.
Nunca recurrimos, como bien sabéis, a la adulación ni movidos por oculta codicia. Dios es testigo de ello.
Pero quien fija su atención en la ley perfecta, la de la libertad, y es constante, no como oyente olvidadizo, sino para ponerla por obra, será dichoso al practicarla.
Les prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues cada uno es esclavo del que le vence.
Se han infiltrado, en efecto, algunos hombres impíos, inscritos ya desde antiguo para este juicio, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios y que niegan al único Soberano y Señor nuestro, Jesucristo.