Entonces él dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,
Lucas 16:28 - Biblia Reina Valera Gómez (2023) porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, para que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Biblia Nueva Traducción Viviente Tengo cinco hermanos y quiero advertirles que no terminen en este lugar de tormento”. Biblia Católica (Latinoamericana) a mis cinco hermanos: que vaya a darles su testimonio para que no vengan también ellos a parar a este lugar de tormento. La Biblia Textual 3a Edicion porque tengo cinco hermanos; para que les advierta,° a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Biblia Serafín de Ausejo 1975 porque tengo cinco hermanos-, con el fin de prevenirlos, para que no vengan también ellos a este lugar de tormento'. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Que avise a mis cinco hermanos que, si no dejan de hacer lo malo, vendrán a este horrible lugar.” |
Entonces él dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,
Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que Él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.
Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo, constreñido en espíritu, testificaba a los judíos que Jesús era el Cristo.
Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.
testificando a los judíos y a los griegos arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo.
salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que prisiones y tribulaciones me esperan.
Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Y a la noche siguiente, se le presentó el Señor, y le dijo: Ten ánimo, Pablo; pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.
Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron que habían de venir.
Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.
Y ellos, habiendo testificado y predicado la palabra del Señor, se volvieron a Jerusalén, y en muchas aldeas de los samaritanos predicaron el evangelio.
Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncidare, que está obligado a guardar toda la ley.
Esto, pues, digo y requiero en el Señor; que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
así como sabéis de qué manera exhortábamos y confortábamos a cada uno de vosotros, como el padre a sus hijos,
Que ninguno agravie ni tome ventaja de su hermano, en nada; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.