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Lamentaciones 5:8 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Siervos se enseñorearon de nosotros; no hay quien de su mano nos libre.

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Biblia Reina Valera 1960

Siervos se enseñorearon de nosotros; No hubo quien nos librase de su mano.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Los esclavos son ahora nuestros amos; no ha quedado nadie para rescatarnos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Esclavos nos dominan y no hay quien nos libre de su poder.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Unos esclavos nos señorean, Y no hay quien pueda librarnos de su mano;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Esclavos nos dominan, no hay quien nos libre de su mano.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Los esclavos se creen reyes, ¡y no podemos librarnos de ellos!

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Lamentaciones 5:8
12 Referencias Cruzadas  

Y dijo: Maldito sea Canaán; siervo de siervos será a sus hermanos.


Mas habiéndolo oído Sanbalat horonita, y Tobías el siervo amonita, y Gesem el árabe, hicieron escarnio de nosotros, y nos despreciaron, diciendo: ¿Qué es esto que hacéis vosotros? ¿Os rebeláis contra el rey?


Mas los primeros gobernadores que fueron antes de mí, cargaron al pueblo, y tomaban de ellos pan y vino, además de cuarenta siclos de plata; a más de esto, sus criados se enseñoreaban sobre el pueblo; pero yo no hice así, a causa del temor de Dios.


Tú sabes que no soy impío, y que no hay quien libre de tu mano.


Sus hijos están lejos de la seguridad, en la puerta son quebrantados, y no hay quien los libre.


Considerad ahora esto, los que os olvidáis de Dios; no sea que os despedace, sin que haya quien libre.


no sea que desgarren mi alma como león, despedazándola, sin que haya quien libre.


Por el siervo cuando reina; y por el necio cuando se sacia de pan;


Aun antes que hubiera día, yo soy; y no hay quien pueda librar de mi mano. Yo lo haré, ¿quién lo estorbará?


Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.


Por tanto, no tendré ya más piedad de los moradores de la tierra, dice Jehová; porque he aquí, yo entregaré los hombres, cada cual en mano de su compañero, y en mano de su rey; y herirán la tierra, y yo no los libraré de sus manos.


El extranjero que esté en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy bajo.