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Job 10:7 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Tú sabes que no soy impío, y que no hay quien libre de tu mano.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Aunque tú sabes que no soy impío, Y que no hay quien de tu mano me libre?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

7 Aunque sabes que no soy culpable, no hay quien me rescate de tus manos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Sabes muy bien que yo no soy culpable y que nadie puede librarme de tu mano.

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La Biblia Textual 3a Edicion

7 A sabiendas de que no soy culpable, Y que no hay quien libre de tu mano?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 bien sabes que no soy culpable y que nadie puede librarme de tu mano.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 ¡Tú sabes que no soy culpable, y yo bien sé que no es posible que me libre de tu poder!

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Job 10:7
35 Referencias Cruzadas  

Si fuere malo, ¡ay de mí! Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza. Estoy hastiado de afrenta, por tanto, mira tú mi aflicción.


Tú dices: Mi doctrina es pura, y yo soy limpio delante de tus ojos.


He aquí ahora, yo he preparado mi causa, y sé que seré justificado.


Mas Él conoce el camino donde voy; me probará, y saldré como oro.


Mis pies han seguido sus pisadas; guardé su camino, y no decliné.


Dios, pues, descargará sobre él, y no perdonará; hará él por huir de su mano.


¿qué haré yo cuando Dios se levante? Y cuando Él me pida cuentas, ¿qué le responderé yo?


¡Quién me diera alguien que me oyese! He aquí mi deseo es que el Todopoderoso me respondiese, y que mi adversario hubiese escrito un libro.


sea yo pesado en balanzas de justicia, y que Dios conozca mi integridad.


Y cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos.


Yo soy limpio y sin transgresión; soy inocente, y no hay iniquidad en mí.


¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?


Y aconteció que después que Jehová habló estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job.


He aquí, Él arrebata; ¿quién se lo impedirá? ¿Quién le dirá: Qué haces?


Bien que yo fuese íntegro, no conocería mi alma: Despreciaría mi vida.


Una cosa resta que yo diga: Al perfecto y al impío Él los destruye.


Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá.


Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche: Me has puesto a prueba, y nada hallaste; me he propuesto que mi boca no haga transgresión.


Considerad ahora esto, los que os olvidáis de Dios; no sea que os despedace, sin que haya quien libre.


Oh Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, si hay iniquidad en mis manos;


Aun antes que hubiera día, yo soy; y no hay quien pueda librar de mi mano. Yo lo haré, ¿quién lo estorbará?


Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento de música, os postréis, y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y quién será el Dios que os pueda librar de mis manos?


Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.


Porque yo seré como león a Efraín, y como cachorro de león a la casa de Judá; yo, yo arrebataré, y andaré; tomaré, y no habrá quien liberte.


Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro, entristecido de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? Le dijo: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.


Porque esta es nuestra gloria; el testimonio de nuestra conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, sino por la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y más abundantemente con vosotros.


Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y yo hago vivir; yo hiero, y yo curo; y no hay quien pueda librar de mi mano.


Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa y justa e irreprensiblemente nos condujimos con vosotros que creísteis;


Jehová Dios de dioses, Jehová Dios de dioses, Él sabe, y lo sabrá Israel. Que si fue por rebelión, o por transgresión contra Jehová, no nos salves hoy.


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