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Éxodo 31:13 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Habla tú a los hijos de Israel, diciendo: Ciertamente vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

«Diles a los israelitas: “Asegúrense de guardar mi día de descanso, porque el día de descanso es una señal del pacto entre ustedes y yo de generación en generación. Se ha establecido para que sepan que yo soy el Señor, quien los hace santos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

porque son una señal entre ustedes y yo de generación en generación, para que sepan que yo, Yavé, soy el que los santifica.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y tú, habla a los hijos de Israel, diciendo: De cierto guardaréis mis días de reposo,° porque es señal entre Yo y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que Yo soy YHVH, quien os santifica.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

'Di a los israelitas: guardaréis mis sábados, porque es una señal entre yo y vosotros, por todas vuestras generaciones, para que se sepa que soy yo, Yahveh, el que os santifica.

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Otras versiones



Éxodo 31:13
24 Referencias Cruzadas  

Y les hiciste conocer tu santo sábado, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y leyes.


Y Jehová habló a Moisés, diciendo:


Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días Jehová hizo el cielo y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó.


Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare; que guarda el sábado de profanarlo, y que guarda su mano de hacer el mal.


Ni saquéis carga de vuestras casas en el día del sábado, ni hagáis obra alguna: mas santificad el día del sábado, como mandé a vuestros padres;


Y les di también mis sábados que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.


y santificad mis sábados, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios.


Y sabrán las naciones que yo Jehová santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre.


Y en el pleito ellos estarán para juzgar; conforme a mis derechos juzgarán; y mis leyes y mis decretos guardarán en todas mis fiestas solemnes, y santificarán mis sábados.


Cada uno temerá a su madre y a su padre, y mis sábados guardaréis: Yo soy Jehová vuestro Dios.


Mis sábados guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia: Yo soy Jehová.


Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra: Yo soy Jehová que os santifico.


Lo santificarás por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece; santo será para ti, porque yo Jehová que os santifico soy santo.


Seis días se trabajará, y el séptimo día sábado de reposo será, convocación santa: ninguna obra haréis; sábado es de Jehová en dondequiera que habitéis.


Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hubiereis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará sábado para Jehová.


Guardad mis sábados, y tened en reverencia mi santuario: Yo soy Jehová.


diciendo: ¿Cuándo pasará la luna nueva, para que vendamos el grano; y el sábado, para que abramos los alfolíes del trigo, para que achiquemos la medida, y aumentemos el precio, y falseemos con engaño la balanza;


¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro?


Santifícalos en tu verdad: Tu palabra es verdad.


Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.


Guarda el día sábado para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado.


Y el mismo Dios de paz os santifique enteramente; y ruego a Dios que todo vuestro espíritu y alma y cuerpo sean guardados irreprensibles para la venida de nuestro Señor Jesucristo.


Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios el Padre, y preservados en Jesucristo: