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Levítico 20:8 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra: Yo soy Jehová que os santifico.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Guarden todos mis decretos poniéndolos en práctica, porque yo soy el Señor quien los hace santos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Guarden mis preceptos y practíquenlos: ¡Yo soy Yavé, y a ustedes les hago santos!

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Guardaréis mis estatutos y los pondréis por obra. Yo soy YHVH, que os santifico.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Observad mis leyes y ponedlas en práctica. Yo soy Yahveh, el que os santifica.

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Levítico 20:8
19 Referencias Cruzadas  

Habla tú a los hijos de Israel, diciendo: Ciertamente vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.


Y les di también mis sábados que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.


Y sabrán las naciones que yo Jehová santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre.


Mis estatutos guardaréis. No permitirás que tu ganado se aparee con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestiduras con mezcla de lino y de lana.


Guardad, pues, todos mis estatutos, y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra: Yo soy Jehová.


Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos, para que seáis míos.


Lo santificarás por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece; santo será para ti, porque yo Jehová que os santifico soy santo.


Y no amancilléis mi santo nombre, y yo me santificaré en medio de los hijos de Israel: Yo soy Jehová que os santifico;


Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, y hermana, y madre.


¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro?


De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, será llamado muy pequeño en el reino del cielo; mas cualquiera que los hiciere y enseñare, este será llamado grande en el reino del cielo.


Cualquiera, pues, que oye estas mis palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre una roca.


Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.


Mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual de Dios nos es hecho sabiduría, justificación, santificación y redención;


Y el mismo Dios de paz os santifique enteramente; y ruego a Dios que todo vuestro espíritu y alma y cuerpo sean guardados irreprensibles para la venida de nuestro Señor Jesucristo.


Mas nosotros debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, por la santificación del Espíritu y la fe en la verdad,


Mas sed hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.


Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para tener derecho al árbol de la vida, y poder entrar por las puertas en la ciudad.


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