La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Proverbios 22:17 - Biblia Reina Valera 1960

Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, Y aplica tu corazón a mi sabiduría;

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Nueva Traducción Viviente

Escucha las palabras de los sabios; aplica tu corazón a mi enseñanza.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Abre tus oídos, escucha mis palabras, pon atención a mis enseñanzas.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Inclina tu oído y escucha las palabras de los sabios, Y aplica tu corazón a mis enseñanzas,

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Palabras de los sabios. Presta atención y escucha mis palabras, aplica tu corazón a mi doctrina:

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Inclina tu oído, y oye las palabras de los sabios, y aplica tu corazón a mi conocimiento;

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Presta atención a mis palabras, que son consejos sabios, y ponte a pensar en mis enseñanzas.

Ver Capítulo
Otras versiones



Proverbios 22:17
16 Referencias Cruzadas  

Escucha, pueblo mío, mi ley; Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.


Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.


Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad;


Aplica tu corazón a la enseñanza, Y tus oídos a las palabras de sabiduría.


También estos son dichos de los sabios: Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno.


Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos;


Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.


Me volví y fijé mi corazón para saber y examinar e inquirir la sabiduría y la razón, y para conocer la maldad de la insensatez y el desvarío del error.


Yo, pues, dediqué mi corazón a conocer sabiduría, y a ver la faena que se hace sobre la tierra (porque hay quien ni de noche ni de día ve sueño en sus ojos);


Todo esto he visto, y he puesto mi corazón en todo lo que debajo del sol se hace; hay tiempo en que el hombre se enseñorea del hombre para mal suyo.


Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.


Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.