Génesis 39:9 - La Torah ¿No es él mayor que y o en esta casa? Y sin embargo, no me ha vedado absolutamente nada más que a ti misma, por cuanto eres su mujer. ¿Cómo entonces voy a hacer este mal tan grande, pecando contra Di-s?' Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? Biblia Nueva Traducción Viviente Nadie aquí tiene más autoridad que yo. Él no me ha negado nada, con excepción de usted, porque es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer semejante maldad? Sería un gran pecado contra Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) Aquí tengo tanto poder como él. Nada me ha prohibido, excepto a ti, porque eres su esposa. ¿Cómo, pues, voy a cometer un mal tan grande, y pecar contra Dios?' La Biblia Textual 3a Edicion No me priva de cosa alguna, sino sólo de ti, por cuanto tú eres su mujer, ¿cómo pues haré este mal tan grande, y pecaré contra ’Elohim? Biblia Serafín de Ausejo 1975 y cuando no hay en esta casa otro mayor que yo, y ninguna cosa me ha negado, sino a ti, porque eres su mujer, ¿voy a cometer yo este grande mal y pecar contra mi Dios?'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su esposa; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal y pecaría contra Dios? |
Pero vino Di-s a Abimélek en un sueño nocturno y le dijo: 'Date muerto por esa mujer que has tomado, y que está casada.'
Y le dijo Di-s en el sueño: 'Ya sé yo también que con corazón íntegro has procedido, como que yo mismo te he estorbado de faltar contra mí. Por eso no te he dejado tocarla.
Luego llamó Abimélek a Abraham, y le dijo: '¿ Qué has hecho con nosotros, o en qué te he faltado, para que trajeras sobre mí y mi reino una falta tan grande? Lo que no se hace has hecho conmigo.'
Abraham dijo al siervo más viejo de su casa y mayordomo de todas sus cosas: 'Ea, pon tu mano debajo de mi muslo,
Ella insistía en hablar a José día tras día, pero él no accedió a acostarse y estar con ella.
Tú estarás al frente de mi casa, y de tu boca dependerá todo mi pueblo. Tan sólo el trono dejaré por encima de ti.'
Al tercer día les dijo José: 'Haced esto - pues yo también temo a Di-s - y viviréis.
Si un hombre comete adulterio con la mujer de su prójimo, será muerto tanto el adúltero como la adúltera.
Da esta orden a Aarón y a sus hijos: Esta es la ley del holocausto. (Este es el holocausto que estará sobre el fuego encendido, sobre el altar, toda la noche hasta la mañana, y que el fuego del altar mantendrá encendido.)
Pero si no lo hacéis así, habréis pecado contra Adonai, y sabed que vuestro pecado os saldrá al encuentro.