Guiaste en tu bondad al pueblo rescatado.Tu poder los condujo a tu santa morada.
Deuteronomio 9:26 - La Torah Supliqué a Adonai y dije: 'Señor Adonai, no destruyas a tu pueblo, tu heredad, que tú rescataste con tu grandeza y que sacaste de Egipto con mano fuerte. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano poderosa. Biblia Nueva Traducción Viviente Oré al Señor y dije: “Oh Señor Soberano, no los destruyas; son tu propio pueblo. Son tu posesión más preciada, los que redimiste de Egipto con tu gran poder y tu mano fuerte. Biblia Católica (Latinoamericana) Supliqué a Yavé y le dije: 'Ah, Señor Dios, no destruyas a ese pueblo que es tu propio pueblo, y que te ganaste con tu poderío, a los que sacaste de Egipto con mano firme. La Biblia Textual 3a Edicion Y oré a YHVH, diciendo: ¡Oh Adonay YHVH!, no destruyas a tu pueblo y tu heredad que has rescatado con tu grandeza, y a quienes sacaste de Egipto con mano fuerte. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero yo suplicaba a Yahveh, diciéndole: 'Señor Yahveh, no destruyas a tu pueblo, a tu heredad, que redimiste por tu grandeza y sacaste de Egipto con mano fuerte. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano fuerte. |
Guiaste en tu bondad al pueblo rescatado.Tu poder los condujo a tu santa morada.
Ahora, pues, si realmente he hallado gracia a tus ojos, hazme saber tu camino, para que yo te conozca y halle gracia a tus ojos, y mira que esta gente es tu pueblo.'
diciendo: 'Si en verdad he hallado gracia a tus ojos, oh Señor, dígnese mi Señor venir en medio de nosotros, aunque sea un pueblo de dura cerviz; perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y recíbenos por herencia tuya.'
A Adonai vuestro Di-s seguiréis y a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis y viviréis unidos a él.
Recordarás que tu fuiste esclavo en el país de Egipto y que Adonai tu Di-s te rescató: por eso te mando esto hoy.
Cubre a Israel tu pueblo, tú Adonai que lo rescataste, y no dejes que se derrame sangre inocente en medio de tu pueblo Israel.' Así quedarán a cubierto de esa sangre,
sino por el amor que os tiene y por guardar el juramento hecho a vuestros padres, por eso os ha sacado Adonai con mano fuerte y os ha librado de la casa de servidumbre, del poder de Faraón, rey de Egipto.
me dijo Adonai: 'Levántate, baja de aquí a toda prisa, porque tu pueblo, el que tú sacaste de Egipto, se ha pervertido. Bien pronto se han apartado del camino que yo les había prescrito: se han hecho un ídolo de fundición.'
Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob, y no tomes en cuenta la indocilidad de este pueblo, ni su maldad ni su pecado,
Pero ellos son tu pueblo, tu heredad, aquellos a quienes tú sacaste con tu gran fuerza y tu tenso brazo.'