Muchos ven sus oraciones e incluso sus destinos bloqueados por pecados generacionales de ancestros que ni siquiera conocen. Suena injusto, pero una vez que se remueven, las adicciones se rompen, llega la sanidad que pedían, familia, finanzas, y aún destinos fluyen como un río. ¿Estás listo para un río de libertad?
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