El hermano Joel Paniagua un ex delincuente y pandillero nos testifica acerca de su vida en el mundo de la delincuencia y nos cuenta como fue su conversión.

Joel pasó gran parte de su vida en las calles delinquiendo y haciendo daño a personas inocentes; llegó a convertirse en un despreciado por la sociedad y las personas de su barrio le temían.
A pesar de las cosas que hacía, Joel era un hombre temeroso de Dios; en el fondo sabía que la vida que llevaba no era lo que Dios quería para sí, sin embargo, las condiciones precarias y el entorno en el que crecía lo empujaba cada vez más a la delincuencia.
Con el paso del tiempo y luego de haber pasado por muchas situaciones difíciles Joel comenzó a sentir un llamado especial de parte de Dios, tanto así que un día estando reunido con un grupo de pandilleros y luego de haber ingerido bebidas alcohólicas, sintió como el Espíritu Santo lo tomó y comenzó a predicar y a hacer un llamado al arrepentimiento.
Joel tenía un propósito mayor que lo que imaginaba, los planes de Dios para su vida iban a cumplirse para testimonio al mundo de que Dios puede y quiere trasformar la vida de todos aquellos jóvenes que están sumidos en un mundo de tinieblas.