Dios tiene el poder para obrar sin importar el diagnóstico médico pues al que cree todo es posible, la hermana Primi nos da testimonio de esto ya que luego de probar distintos tratamientos de fertilidad, realizarse un aborto por error de los doctores obtuvo al fin un milagro.

Durante su juventud asistió a la iglesia allí conoció a Dios pero poco a poco comenzó a alejarse por placeres de la vida, tiempo después se caso para formar una familia sin saber todas las aflicciones que le acontecerían.
Constantemente vivía culpándose y rechazando a Dios por las perdidas que había tenido, alejo a su esposo hasta caer en la frustración mas el milagro se estaba formando primeramente en su corazón.
En la actualidad Primi lleva en brazos a su hija, además recibió la noticia y nuevamente esta embarazada, este es sin duda un regalo de Dios porque el nos ama aunque nos alejemos y aunque pensemos que nos ha abandonado.
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