El apóstol Luis Alberto Morales, padre de los integrantes de Miel San Marcos testifica los hechos que marcaron su vida, la infancia y adolescencia tan terribles que le tocó vivir y la manera en la que Cristo transformó ese dolor en gozo y paz.

Hubo mucha disolución y violencia dentro de su hogar, llegando al punto en que su madre decide quitarse la vida cuando él tan solo era un niño.
La orfandad, la pobreza y el ambiente tan violento en el que Luis vivía lo ató a la depresión, sintiéndose completamente solo e indefenso ante el mundo que se les venía por delante.
No obstante, la tragedia no parecía abandonar a esta familia, con el paso de los años fueron distintos sucesos que marcaron la vida de Luis; situaciones dolorosas, una tras otra que formaron cicatrices profundas en su corazón.
Al borde de la desesperación buscó refugio en las drogas, estaba perdido y no hallaba salida a la situación en que se encontraba, hasta que Cristo llegó a su corazón y conoció la vida abundante y la vida eterna.