Salatiel Cardoza comparte este poderoso testimonio de como Dios lo sacó del mundo del satanismo y el ateísmo.

Este joven cuenta como fue su vida desde que era un niño, dice que la oscuridad estaba alrededor de el y que podía oír la voz de los demonios por las noches.
Fue abandonado por sus padres, motivo por el cual fue criado por sus tíos y demás familiares. El abandono causó que su corazón se llenara mucho odio y rencor hacia sus progenitores.
«Yo sabía que había un Dios, aunque mi familia no era muy creyente; cada vez que tenía un problema iba a mi cuarto y hablaba con Él y le pedía perdón».
Pero al mismo tiempo cuenta como los demonios venían a el y los podía ver, «aunque nadie me hablara de quien era Dios yo sabía y creía que el existía, pero conforme los años pasaron acepte los demonios en mi vida».
Este joven testifica que siempre que intentaba pactar con Satanás, sentía la presencia de Dios que le impedía terminar cualquier pacto que empezaba.
A medida que fue creciendo estuvo involucrado con los ateos, pero siempre tuvo la certeza de que Dios era real.
Hoy en día puede decir que todas aquellas personas que practican el satanismo están ciegas y su vida se dirige rumbo al infierno, «sólo Dios es real».