La hija del pastor Raúl Quistián sufrió un terrible accidente, pero en medio de aquel acontecimiento pudo, junto a su esposa, ver la gloria de Dios.

Cuenta el predicador que en una ocasión llegó a cierto lugar junto a su familia, y había allí un gran caldero con agua hirviendo.
Lamentablemente, una de las hijas del pastor cayó en aquel caldero, provocando no solo pánico en los que allí se encontraban, sino también unas quemaduras de tercer grado en su pequeña.
Al llevarla a un centro médico para que la trataran, la odisea comenzó para él y su esposa, pero cuenta que vieron en todo momento el respaldo de Dios.
Primero, el Señor le dio vida a la hija del ministro, ya que los expertos le dieron solo cinco horas de vida luego de llevarla al hospital.
También explica que Dios proveyó todo financieramente para los gastos médicos de la pequeña.
Pero lo más impresionante es cómo los médicos quedaron asombrados al ver como la niña se recuperaba rápidamente de lo ocurrido; cosa por la que el pastor dio gloria a Dios.
Un testimonio de impacto que evidencia el respaldo del Señor para con sus hijos en medio de diferentes circunstancias.