Muchas madres comentan que el dolor de perder un hijo no tiene comparación y tarda años en sanar, pero cuando se tiene a Dios, ese diagnóstico puede cambiar drásticamente.

El testimonio que estás a punto de escuchar está cargado de fe, confianza en Dios, esperanza y el poder del perdón.
Desde República Dominicana, esta hermana nos relata un poco de su historia, su conversión a Cristo y todos los procesos por los que ha tenido que atravesar en su vida como creyente.
Sus experiencias más impactantes, sin dudas son las relacionadas a las muertes de dos de sus hijos.
Esta fiel creyente del evangelio tuvo la desgracia de perder a dos de sus hijos, pero lo que más resalta en medio de todo el dolor que aquello pueda implicar, es que pudo, con la ayuda de Dios, perdonar a los implicados en la muerte de ambos jóvenes.
Ella no solo encontró fortaleza en el Señor, sino también la esperanza de que sus hijos lograron aceptar a Cristo y que ella junto a su esposo pudo predicar a los asesinos y personas que escucharon de su caso, para que conocieran el gran amor de Dios, que se muestra en medio del caos y la aflicción.
Un testimonio que edificará enormemente tu vida, ¡No dejes de verlo!