Lindanna Rose nos cuenta el testimonio de su vida.

Desde que estaba muy pequeña su vida fue marcada por el abuso y el maltrato. Su padre era drogadicto, golpeaba mucho a su madre y ella fue creciendo en ese ambiente tan terrible.
«Desde que tengo uso de razón, mi padre abusaba de mí y me amenazaba con cortarme en pedacito si yo hablaba de lo que él me estaba haciendo».
La buena noticia es que Cristo llego a su vida, la restauró, sanó su alma, la transformó y hoy vive para testificar de la grandeza de Dios en su vida. Una vez que ella perdonó a su padre, experimentó la verdadera libertad que Jesús le brindaba a su alma y ahora camina con firmeza en el propósito que Dios determino para ella. Deseamos que hoy seas animado a perdonar por medio de este testimonio y que puedas levantarte y servir a Jesús.