Pastor Cesar González nos cuenta su historia de como vivió muchos años en las drogas y la delincuencia, pero el poder de Dios lo libertó.

A la edad de ocho años, comenzó a estar en las calles. Proveniente de una familia destruida, sus hermanas se prostituían y una de ellas eran lesbiana. Desde niño empezó a limpiar zapatos para ganarse la vida, y lo comenzó como un juego, pronto se convertiría en su perdición.
Empezó a tenerle amor al dinero y a la vida fácil, así que comenzó a robar cosas pequeñas y poco a poco delinquía en cosas más grandes. El testimonio de Cesar es uno de restauración.
Antes cuando no tenía a Cristo era un sicario que mataba por placer, pero ahora Cesar tiene una vida nueva y nos demuestra que para Dios no hay nada imposible. Así que si conoces a un joven que está pasando por esta situación debes ver este poderoso testimonio.