Una secta es un conjunto de personas que siguen una creencia religiosa que está fuera de lo que Dios ha establecido en su palabra como la verdad.

Los «findecistas» o «seguidores del niño Fidencio» puede muy bien considerarse una secta debido a aquello en lo creen.
La hermana Irma Huerta habla en el siguiente vídeo sobre su experiencia como una «findecista» y lo que es encontrar la verdad en Cristo Jesús.
Su historia inicia desde que era pequeña, debido a que su madre, quien pertenecía a este grupo, la involucró en esta desde su infancia.
Luego de morir su madre, ella se aparte de esta creencia, aunque años más tarde vuelve a tener contacto con esta por medio de su hermana.
Hubieron muchas cosas de esta secta que a Huerta no le agradaban y otras que no estaban fundamentadas en la Palabra de Dios; a pesar de que la iglesia que dirige este grupo se hace llamar «cristiana».
Ella agradece a Dios por rescatarla y salvarla de aquel mundo de mentiras y perdición; para hoy poder anunciar la verdad del evangelio con libertad.