El hermano Gustavo Villamar testifica como fue su conversión, de la manera en la que Dios obró para sacarlo del mundo del homosexualismo.

Desde muy pequeño conoció del Señor ya que su abuela lo llevaba a la iglesia Cristiana.; aunque estaba en los caminos del Señor a su corta edad, Gustavo testifica como el mundo y las influencias en la televisión le llevaron a caer en el mundo del homosexualismo.
Las películas y las novelas de contenido prohibido para menores fueron produciendo en él un deseo hacia lo sexual y a la edad de 17 años comenzó a practicar actos indebidos, los cuales le hacían sentir sucio y ya no podía buscar del Señor, motivo por el cual se alejó de Dios.
Sentía deseos de morir ya que no podía decirle a sus familiares que sentía atracción por los hombres, estaba metido en vicios y borracheras para tratar de aliviar el dolor producido por su situación.
Había un vacío en su corazón y pensaba que con vicios y cosas mundanales podía llenarlo, pero se dio cuenta que solo Dios hace feliz al hombre.
Hoy en día el hermano Gustavo es un fiel seguidor de Jesucristo que testifica a otros sobre el poder de Dios que cambia y restaura las vidas. Para Dios no hay nada imposible.