En ocasiones seguir los deseos de la carne no terminan dándole a las personas la felicidad que tanto buscaban… Esto lo experimentó esta hermana en la fe que encontró la libertad en Cristo Jesús.

Estrella Disla Peña creció sin sus padres biológicos, pues su madre murió cuando ella era muy pequeña y su padre no quiso hacerse cargo de ella. Por lo que fue criada por una familia adoptiva.
Allí fue donde ella se desenvolvió, y conforme iba creciendo, habían gustos en ella que no eran muy comunes; pues empezó a experimentar cierta atracción por las mujeres.
Ya en su adolescencia, decide revelar a su familia que es lesbiana, y tras salir del closet las personas comienzan a llamarla por el apodo de «El Titi», con el cual se quedó por varios años.
Estrella le dio rienda suelta a los deseos pecaminosos de su carne. Mujeres, dinero y estaba rodeada de amistades importantes, pero reconoce que «El Titi» no era del todo feliz.
Ella cambia su historia al conocer a Cristo, y esto ocurrió luego del suicidio de un primo cercano.
Aquello la hizo acercarse a Dios, y terminó entregándole su vida para que hiciera en ella su voluntad. Hoy, liberada de las garras del lesbianismo, Estrella relata su testimonio y se desempeña como misionera, llevando el mensaje del evangelio y presentando a las personas un Dios que cambia y transforma vidas.