Linda Markowitz una mujer cuya hija fue asesinada, nos testifica cómo logró perdonar al asesino de su hija y lo que Dios le dijo que debía hacer con él.

Conoció a Jesús y su vida cambió por completo, desde entonces Linda se dedicó a servir a Dios y a su prójimo de lleno.
Estaba en la iglesia cuando recibió una terrible llamada, su hija había muerto y el causante de la muerte era su propio novio; En este momento tan duro, Linda oró y buscó refugio en el Señor.
Durante todo el día no pudo dormir ni dejar de orar y por la noche algo sorprendente ocurrió, recibió una visitación de Dios. Linda dice que no lo vio, pero que pudo sentir que Dios se encontraba junto a ella en ese lugar.
Y escuchó una voz que le decía que todo lo que había pasado era necesario y sobre todo que debía perdonar al asesino de su hija y aceptarlo como a un hijo. Tales palabras no parecían fáciles de hacer para Linda, pero ella con todo el dolor que sentía le pidió a Dios que la ayudara a hacer esto posible.
El testimonio de Linda es una demostración del amor y la misericordia de Dios en la vida de una persona. Enfrentar la muerte de su hija no fue fácil y mucho menos perdonar a su asesino, pero con la ayuda de Dios ella pudo lograrlo.