Cuando el Señor nos saca de las tinieblas a su luz admirable es para que testifiquemos de su poder y lo que Él es capaz de hacer en nuestras vida. Lo que escucharás a continuación es un claro ejemplo de esta palabra.

El día de hoy te compartimos el impactante testimonio de nuestro hermano José Luis Castro, quien desde muy temprana edad se adentró al mundo de las drogas y las pandillas, al grado de llegar a ser adorador de la muerte
Su devoción por esta deidad diabólica lo llevó a tatuar su cuerpo con ella, tener un altar y realizar ciertos ritos; aunque todo eso ya no existe, puesto que Castro en la actualidad es un fiel seguidor de Cristo, que abandonó las prácticas idólatras y enfocó su mirada en el Salvador.
Nuestro hermano José Luis tuvo un encuentro con Jesucristo y su vida pudo ser cambiada y restaurada, ahora es un predicador del evangelio sirviendo a nuestro Dios en donde quiera que puede.