Dios está levantando una nueva generación, una con identidad y propósito que sabe quién les ha llamado y para qué han sido creados. ¡Este testimonio te edificará!

Paula Vargas puede parecer una joven común y corriente, pero si hay algo que la caracteriza, eso es sin duda su fe en Jesús.
Nacida bajo el seno de una familia católica no devota, la chica creció con algunos fundamentos y ritos religiosos, aunque no con una fe profunda como muchos lo esperaban.
Al crecer, tuvo la oportunidad de ser independiente, eligiendo la carrera que quería estudiar y dónde quería vivir, pero con el tiempo se sintió frustrada e insatisfecha con lo que estaba haciendo.
Para ese punto de su vida conoció lo que se conoce como el movimiento de la «Nueva Era» o crecimiento personal, con el cual se sintió identificada y empezó a introducirse poco a poco en este mundo.
Cuenta que más que un movimiento religioso, la «Nueva Era» le hace creer a las personas que son sus propios dioses y que pueden vivir de la manera en que deseen, creando sus reglas, su destino y hasta su historia; dejando de lado la existencia del Señor.
Todo para Paula cambió un domingo que se encontraba en su habitación con el ferviente deseo de ir a la iglesia, y aunque no tomó la firme decisión de seguir a Jesús en ese momento, sí se preparó el camino para lo que Dios la estaba llamando.
Su testimonio nos demuestra el gran amor que Dios tiene para con cada ser humano, dándole un propósito inimaginable desde antes de la creación del mundo y llamándolo a seguirle sin importar la edad que tenga. El Señor espera siempre con brazos abiertos a que las personas corran a Él, ¿Qué estás esperando?