El evangelista Istarlin Benitez relata su desgarrador pero sorprendente testimonio, donde evidencia las maravillas que Dios ha hecho en su vida.

Benitez fue producto de un embarazo no deseado, y aunque su madre no quiso tenerlo, los métodos de aborto no funcionaron.
A la corta edad de 5 años lo arrojaron a una letrina, donde permaneció por varios días hasta que lo rescataron.
Luego, desde los 8 hasta los 12 años sufrió abuso sexual; lo que lo llevó a prostituirse un tiempo después.
Practicó el travestismo, y a causa de la labor que desempañó en la prostitución, contrajo VIH.
Esta enfermedad lo deterioró hasta cierto punto que estaba muriendo; así lo relata el mismo predicador.
Pero con todo eso, Dios vino a su encuentro, lo sanó, le dio una nueva identidad y una nueva vida.
Un poderoso testimonio que refleja y demuestra el poder de Dios para transformar a las personas.