Javier Holguin nos testifica la manera en la que Dios lo libertó del homosexualismo y le dio una nueva identidad en Cristo Jesús.

Desde los ocho años de edad empezó a sentir atracción por los niños de su mismo sexo, lo que no imaginaba era que este deseo iría creciendo dentro de sí conforme pasaban los años.
Durante 34 años Javier estuvo atado al homosexualismo, un espíritu inmundo de homosexualidad había entrado a su vida. Comenzó a tomar hormonas femeninas para poder hacer un cambio en su cuerpo ya que sus planes eran llegar a convertirse en una mujer.
Satanás intentó robar su identidad haciéndole creer que él era una mujer encerrado en un cuerpo equivocado, pero el amor de Dios arropo a Javier. Y en su infinita misericordia lo rescató y le dio una vida nueva. Hoy es un testimonio vivo del poder de Dios, que restaura y cambia las vidas.