
Biblia y Estudio - BibliaTodo
Biblias, Comentarios, Diccionario, planes de lectura gratis y mas...
5.0★★★★★
1. Abertura anterior del tubo digestivo de los animales, situada en la cabeza, que sirve de entrada a la cavidad bucal. También se aplica a toda la expresada cavidad en la cual está colocada la lengua y los dientes cuando existen.
2. Órgano de la palabra.
3. Entrada o salida.
4. Abertura, agujero.
5. Parte afilada con que cortan ciertas herramientas, como los escoplos, los cinceles, los azadones, etc.
6. En algunas herramientas de percusión, como el martillo, la maceta, la martellina, etc., cada una de las caras destinadas a golpear.
7. En los libros con lomo destacado, hueco entre este y el lomo de los pliegos cosidos.
Aparte de su función como entrada al aparato digestivo, Dios también diseñó la boca para el don del habla, por lo que esta siempre debería redundar en alabanza al Creador. (Salmos 34:1) «Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelec, y él lo echó, y se fue. Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca». El salmista dijo que toda cosa que respiraba alabaría a Jehová, de modo que los seres humanos deben usar su boca en este sentido si desean vivir. El apóstol Pablo explicó que no era suficiente la fe en Dios y en su Hijo, aunque se ejerciera con el corazón, sino que tenía que ir acompañada de declaración pública para conseguir la salvación. (Romanos 10:10) «Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación».
En armonía con su propósito y con su derecho y poder como Creador, Jehová puede poner palabras apropiadas en la boca de sus siervos. En el caso de sus profetas lo hizo milagrosamente, por inspiración. (Éxodo 4:11, 12, 15). En una ocasión hasta hizo que un asno hablara. (Números 22:28, 30) En la actualidad los siervos de Dios pueden tener Sus palabras en la boca, no por inspiración divina, sino gracias a su Palabra escrita inspirada, que los equipa completamente para toda buena obra. (2 Timoteo 3:16, 17). Ya no tienen que esperar a que Cristo venga para traer buenas nuevas, ni acudir a ninguna otra fuente a fin de aprender lo que han de predicar. Lo tienen a su alcance, listo para expresarlo: “La palabra está cerca de ti, en tu propia boca y en tu propio corazón”. (Romanos 10:6-9).
Puede ocasionar vida o muerte. Es imprescindible emplear debidamente la boca, como declara la Palabra de Dios: “La boca del justo es fuente de vida”. (Proverbios 10:11) «Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos». En consecuencia, hay que vigilar con cuidado cómo la usamos (Salmos 141:3) «Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios», puesto que si se usa de manera insensata, puede acarrear ruina a su dueño. (Proverbios 10:14) «Los sabios guardan la sabiduría; Mas la boca del necio es calamidad cercana». Dios hace responsable a cada persona de lo que sale de su boca. (Mateo 12:36, 37). Se puede hablar irreflexivamente al hacer un voto precipitado. (Eclesiastés 5:4-6). El lisonjeador puede provocar la perdición del lisonjeado y a su vez condenarse a sí mismo. (Proverbios 26:28) «La lengua falsa atormenta al que ha lastimado, Y la boca lisonjera hace resbalar». Es especialmente importante vigilar la boca cuando se está ante alguien inicuo, porque una ligera desviación de lo que la sabiduría de Dios dicta a su siervo que diga, puede ocasionar oprobio al nombre de Dios y hasta la muerte. (Salmos 39:1) «Al Músico principal; a Jedutún. Salmo de David. Yo dije: Atenderé a mis caminos, Para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío esté delante de mí». Jesús dio un buen ejemplo de sumisión a la voluntad de Dios sin quejarse o injuriar a sus opositores inicuos. (Isaías 53:7) «Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca».
Por su naturaleza imperfecta, el cristiano debe ejercer una continua vigilancia de sí mismo, razón por la que debe guardar su corazón. Jesús dijo que no es lo que entra por la boca lo que contamina al hombre, sino lo que sale de ella, pues “de la abundancia del corazón habla la boca”. (Mateo 12:34) «¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca». De modo que debe ejercerse cuidado para que no salga nada de la boca sin antes haberlo meditado y haber pensado en las consecuencias. Para ello es necesario que la mente induzca a la persona a actuar según el conocimiento que ha adquirido de la Palabra de Dios. (Proverbios 13:3) «El que guarda su boca guarda su alma; Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad».
Ya que la boca tiene un gran poder, sea para lo bueno o para lo malo, cuando Jehová la guía, se obtienen resultados inmejorables. Él hizo la boca de Isaías “como una espada aguda”, y las palabras de la boca de Jeremías, como “un fuego”. Jehová respaldó las palabras proféticas de estos hombres con su poder, y se cumplieron. (Isaías 49:2) «Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba». Por otra parte, es peligroso prestar atención a cualquier cosa que sale de la boca de una persona que se sabe que es apóstata; puede causar la ruina del oyente. (Proverbios 11:9) «El hipócrita con la boca daña a su prójimo; Mas los justos son librados con la sabiduría».
Uso figurado. Dios dice de sí mismo figurativamente que tiene boca. Ninguna de sus declaraciones se hace sin propósito o en vano; todas se cumplirán hasta el más mínimo detalle. (Isaías 55:10, 11). Por consiguiente, los que desean la vida deben vivir de cada palabra que sale de Su boca. (Mateo 4:4) «El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios». Cuando su hijo Jesucristo estuvo en la Tierra, amoldó su vida a las palabras de su Padre, y en la actualidad se le ha otorgado autoridad universal. Como el rey nombrado de Jehová, golpeará la Tierra con “la vara de su boca”. (Isaías 11:4) «sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío». Una visión del libro de Revelación lo representa hiriendo a las naciones con una larga espada que sale de su boca. (Apocalipsis 19:15, 21). Este simbolismo representa la autoridad que ejercerá al dirigir a todos los ejércitos celestiales de Jehová en la guerra para la ejecución de los enemigos de Dios.
El término “boca” a menudo se usa como sinónimo de habla o facultad del habla, como puede verse en algunos de los ejemplos citados antes. Tanto bajo la ley de Moisés como en la congregación cristiana, solo se podía considerar culpable a una persona “por boca de”, es decir, por el testimonio de, dos o tres testigos. (Deuteronomio 17:6) «Por dicho de dos o de tres testigos morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo». Algunos ejemplos similares del uso de este término se encuentran en (Job 32:5) «Pero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de aquellos tres varones, se encendió en ira».
La palabra “boca” también puede referirse a alguna abertura: un pozo (Génesis 29:2) «Y miró, y vio un pozo en el campo; y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él, porque de aquel pozo abrevaban los ganados; y había una gran piedra sobre la boca del pozo», una bolsa (Génesis 43:12) «Y tomad en vuestras manos doble cantidad de dinero, y llevad en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de vuestros costales; quizá fue equivocación», una cueva (Josué 10:22) «Entonces dijo Josué: Abrid la entrada de la cueva, y sacad de ella a esos cinco reyes». o una abertura en la tierra (Números 16:32) «Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes», así como también a la capacidad de la tierra de absorber líquidos que se derraman en ella (Génesis 4:11) «Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano». Se dice del Seol, el sepulcro común de la humanidad, que tiene una boca ancha para recibir a muchos muertos. (Isaías 5:14) «Por eso ensanchó su interior el Seol, y sin medida extendió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su fausto, y el que en él se regocijaba».
El paladar. El paladar es el cielo de la boca, y separa la cavidad bucal de las fosas nasales. La parte posterior, llamada velo del paladar, separa la boca de la faringe. Hay veces que en las Escrituras se usa el término “paladar” como sinónimo de “boca”. (Proverbios 8:7) «Porque mi boca hablará verdad, Y la impiedad abominan mis labios».
Tanto Job como Elihú emplearon el término en sentido comparativo cuando asemejaron la facultad del gusto que tiene el paladar con la capacidad de juicio del hombre para distinguir lo que es recto y sabio. (Job 12:11) «Ciertamente el oído distingue las palabras, Y el paladar gusta las viandas». Decir que el paladar contribuye a detectar los sabores no es erróneo, como a veces se ha afirmado. Este hecho puede apreciarse al examinar el cometido del paladar en la deglución: la lengua presiona el alimento contra el paladar, lo extiende y dirige hacia la faringe, conducto de forma cónica que conecta con el esófago y con las fosas nasales. De esta manera se permite una mejor difusión del aroma del alimento en las fosas nasales, lo que contribuye de forma notable al sentido del gusto.
El término hebreo es peh. El uso más repetido se refiere a la parte del cuerpo que nos sirve para hablar “haced lo que ha declarado vuestra b.” (Génesis 43:21) «Y aconteció que cuando llegamos al mesón y abrimos nuestros costales, he aquí el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y lo hemos vuelto a traer con nosotros».
En el NT, la palabra es stoma “Y abriendo su boca, les enseñaba...” (Mateo 5:37) «Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede». •Lengua. •Mentira. •Verdad.
Las palabras principales en heb. son peh, traducida boca pero también idioma, filo, falda y cualquier otra abertura, tal como la de un pozo (Hebreos 11:34) «apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros».
La manera en que la Biblia constantemente utiliza el órgano del habla en el sentido de idioma es un buen ejemplo del uso de lo concreto por lo abstracto.
Silencio es poner la mano sobre la boca (Lamentaciones 3:29) «Ponga su boca en el polvo, por si aún hay esperanza».
Finalmente, la boca se ha personificado; es un agente independiente. Trae ofrendas (Salmo 119-108). Dios pone guardia ante ella (Juan 1:14) «Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad».
La b. es, ante todo, el órgano de la palabra; abrir la b. (Números 22:28) «Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces?». (Ezequiel 21:27) «A ruina, a ruina, a ruina lo reduciré, y esto no será más, hasta que venga aquel cuyo es el derecho, y yo se lo entregaré». significa hablar;
Las palabras principales en heb. son peh, traducida boca pero también idioma, filo, falda y cualquier otra abertura, tal como la de un pozo (Génesis 29:2) «Y miró, y vio un pozo en el campo; y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él, porque de aquel pozo abrevaban los ganados; y había una gran piedra sobre la boca del pozo», la de un costal (Génesis 42:27) «Pero abriendo uno de ellos su saco para dar de comer a su asno en el mesón, vio su dinero que estaba en la boca de su costal», la de una cueva (Josué 10:22) «Entonces dijo Josué: Abrid la entrada de la cueva, y sacad de ella a esos cinco reyes», o la de un sepulcro (Salmos 141:7) «Como quien hiende y rompe la tierra, Son esparcidos nuestros huesos a la boca del Seol»; y hekh, traducida boca, excepto con la expresión idiomática cara a cara (lit. boca a boca ,(2 Juan 1:12) «Tengo muchas cosas que escribiros, pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido». (2 Juan 1:3) «Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor». (Juan 1:14) «Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad», y filo [lit, boca] de la espada (Hebreos 11:34) «apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros».
La manera en que la Biblia constantemente utiliza el órgano del habla en el sentido de idioma es un buen ejemplo del uso de lo concreto por lo abstracto.
Silencio es poner la mano sobre la boca (Job 40:4) «He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca», libertad de expresión es abrir la boca (Efesios 6:19) «y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio». Igualmente, recibir un mensaje es poner palabras en la boca (Jeremías 1:9) «Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca». Humillación es poner la boca en el polvo (Lamentaciones 3:29) «Ponga su boca en el polvo, por si aún hay esperanza».
Finalmente, la boca se ha personificado; es un agente independiente. Trae ofrendas (Salmos 119:108) «Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca, Y me enseñes tus juicios». Dios pone guardia ante ella (Salmos 141:3) «Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios».