Para que te guarden de la mujer ajena, De la desconocida de palabras seductoras.
Para que te guarden de la mujer ajena, Y de la extraña que ablanda sus palabras.
Deja que ellas te prevengan de tener una aventura con una mujer inmoral y de escuchar las adulaciones de una mujer promiscua.
Entonces sabrás protegerte de la mujer de otro, de la hermosa desconocida de suaves palabras.
para guardarte de la mujer extraña, de la extranjera de palabras seductoras.
para que te guarden de la mujer ajena, y de la extraña que adula con sus palabras.
y te librará de la mujer que te engaña con sus palabras y le es infiel a su esposo.
Te librará° de la mujer ajena, De la extraña que endulza sus palabras,
Abismo profundo es la boca de la mujer ajena, El aborrecido de YHVH caerá allí.
¿Por qué, hijo mío, has de enceguecerte por la ajena, Y abrazar el seno de la que no te pertenece?
Los labios de la mujer ajena destilan miel, Y su paladar es más suave que el aceite,
Te guardarán de la mala mujer, De la blandura de la lengua de la mujer ajena.
Lo atrae con la mucha suavidad de sus palabras, Lo seduce con sus labios lisonjeros.
Di a la Sabiduría: Tú eres mi hermana, Y llama a la Inteligencia tu mejor amiga,
Pues cuando desde la ventana de mi casa, Atisbaba entre las celosías,