Porque David mismo dijo en el espíritu santo: Dijo el Señor a mi señor: Siéntate a mi diestra, hasta que haya puesto a tus enemigos por estrado de tus pies (Sal. 110:1).
Lucas 1:70 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento) como habló por boca de los santos profetas de tiempo antiguo, Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio; Biblia Nueva Traducción Viviente como lo prometió mediante sus santos profetas hace mucho tiempo. Biblia Católica (Latinoamericana) como lo había dicho desde tiempos antiguos
por boca de sus santos profetas: La Biblia Textual 3a Edicion (Como habló por boca de sus santos profetas, Desde el principio del mundo°), Biblia Serafín de Ausejo 1975 como había prometido por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos: Biblia Reina Valera Gómez (2023) tal como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio del mundo; |
Porque David mismo dijo en el espíritu santo: Dijo el Señor a mi señor: Siéntate a mi diestra, hasta que haya puesto a tus enemigos por estrado de tus pies (Sal. 110:1).
Y les dijo: Estas son las palabras que hablé a vosotros, estando aún con vosotros que debían ser cumplidas todas las cosas que están escritas en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos, de mí.
Estando en desacuerdo los unos con los otros se separaban, diciéndoles Pablo una sola palabra: Bien habló el Espíritu santo por Isaías el profeta (c. 6:9) a nuestros padres,
Por eso, como dice el Espíritu santo (Sal. 95:7-11): Hoy si oyereis su voz,
a los cuales fué revelado que no era para sí mismos, sino para vosotros que servían las cosas que ahora os fueron anunciadas por los que os evangelizaron con espíritu santo enviado del cielo, en las cuales ángeles desean penetrar con humildad.
porque no es por voluntad de hombre que antes fué traída una profecía, mas movidos por espíritu santo hablaron los santos hombres de Dios.
a recordar las palabras ante dichas por los santos profetas, y el mandamiento de vuestros apóstoles, es el del Señor y Salvador.
Y caí a sus pies para adorarle, y me dice: Mira que no, yo soy siervo contigo y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús. A Dios adora, porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.