Basta al discípulo que sea como su maestro y al siervo como su señor. Si al dueño de casa, le llamaron Beelzebul, cuanto más a los de su casa.
Juan 7:12 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento) Y había mucho murmullo respecto de él entre la gente. Unos decían: Es bueno; otros decían: No, mas engaña a la gente. Higit pang mga bersyonBiblia Reina Valera 1960 Y había gran murmullo acerca de él entre la multitud, pues unos decían: Es bueno; pero otros decían: No, sino que engaña al pueblo. Biblia Nueva Traducción Viviente Se oían muchas discusiones acerca de él entre la multitud. Unos afirmaban: «Es un buen hombre», mientras que otros decían: «No es más que un farsante que engaña a la gente»; Biblia Católica (Latinoamericana) Corrían muchos comentarios sobre él entre la gente. Unos decían: 'Es muy buena persona. Otros replicaban: 'En absoluto, ése está engañando al pueblo. La Biblia Textual 3a Edicion Y había mucho murmullo entre las multitudes° respecto a Él, pues unos decían: Es bueno; otros decían: No, sino que engaña a la gente. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Había entre la gente muchos comentarios acerca de él. Unos decían: 'Pues es un hombre de bien'. [Pero] otros replicaban: 'No; sino que está engañando al pueblo'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y había gran murmuración acerca de Él entre el pueblo; porque unos decían: Es bueno; y otros decían: No, sino que engaña al pueblo. |
Basta al discípulo que sea como su maestro y al siervo como su señor. Si al dueño de casa, le llamaron Beelzebul, cuanto más a los de su casa.
Y procurando prenderle, temieron a las gentes porque le tenían por profeta.
diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, estando en vida: Después de tres días, seré despertado.
Díjole Jesús: ¿Por qué me dices bueno? ninguno es bueno, sino uno solo, Dios.
Viendo lo sucedido, el centurión glorificó a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.
Y he aquí un varón por nombre José que era consejero, hombre bueno y justo.
El hombre bueno del buen tesoro de su corazón produce lo bueno y el mal hombre del mal tesoro de su corazón produce lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Y el temor se apoderó de todos; y glorificaban a Dios diciendo: Un gran profeta está suscitado entre nosotros, y Dios visitó a su pueblo.
Las gentes pues, viendo lo que hizo Jesús como señal, de cían: Este es verdaderamente el profeta que viene al mundo (Deut. 18:15).
Oyeron los fariseos a la gente susurrando de él estas cosas. Y los fariseos y los sumo sacerdotes enviaron alguaciles para que le prendiesen.
Les respondieron pues los fariseos: ¿ Y vosotros también habéis sido engañados?
Le respondieron: ¿Eres tú también de la Galilea? Averigua, y ve que de la Galilea no ha sido suscitado profeta.
Decían pues algunos de los fariseos: No es éste hombre de Dios, porque no observa el sábado; otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer tales señales? Y había disensión entre ellos.
porque él era varón bueno y lleno de espíritu santo y fe, y fué agregado un buen número al Señor.
Apenas, en efecto, por un justo alguno muere; por el bueno puede ser que alguno se atreva a morir,