Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Marcos 9:27 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

27 Pero Jesús tomó al joven por la mano y lo ayudó a levantarse.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

27 Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó, y el muchacho se puso de pie.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

27 Pero Jesús lo tomó de la mano y le ayudó a levantarse, y el muchacho se puso de pie.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó; y él se puso en pie.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el muchacho se quedó de pie.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.

Ver Capítulo Copiar




Marcos 9:27
11 Referencias Cruzadas  

»Israelitas, yo soy su Dios y los he tomado de la mano; no deben tener miedo, porque cuentan con mi ayuda.


Pero una vez que sacaron a todos, Jesús entró, tomó de la mano a la niña, y ella se levantó.


Jesús fue a verla, la tomó de la mano y la levantó. En ese mismo instante la fiebre se le fue, y la suegra de Simón les sirvió de comer.


Jesús tuvo compasión del enfermo, extendió la mano, lo tocó y le dijo: —¡Quiero hacerlo! ¡Ya estás sano!


Tomó de la mano a la niña y le dijo en idioma arameo: —¡Talitá, cum! Eso quiere decir: «Niña, levántate.»


Jesús tomó al ciego de la mano y lo llevó fuera del pueblo. Después le mojó los ojos con saliva, colocó las manos sobre él, y le preguntó si veía algo.


El espíritu malo gritó, haciendo que el muchacho sufriera otro ataque. Luego salió y lo dejó como muerto. Mucha gente decía: «¡Está muerto!»


Más tarde, cuando Jesús regresó a casa, los discípulos lo llevaron aparte y le preguntaron: —¿Por qué nosotros no pudimos expulsar a ese espíritu?


El jefe tomó de la mano al muchacho y lo llevó a un lugar aparte. Allí le preguntó: —¿Qué vienes a decirme?


Enseguida, Pedro lo tomó de la mano derecha y lo levantó. En ese mismo instante, las piernas y los pies de aquel hombre se hicieron fuertes


Pedro le dio la mano para ayudarla a ponerse de pie; luego llamó a los seguidores de Jesús y a las viudas, y les presentó a Tabitá viva.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos