Marcos 9 - La Biblia Textual 3a Edicion1 También les decía: De cierto os digo que hay algunos de los que están° aquí, que de ningún modo gustarán la muerte, hasta que hayan visto el reino de Dios venido ya con poder. 2 Seis días después, Jesús toma consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los lleva solos aparte a un monte alto, y fue transfigurado° delante de ellos.° 3 Sus vestidos se volvieron resplandecientes y tan blancos,° que ningún batanero en la tierra los podría blanquear así. 4 Y se les apareció Elías con Moisés, y estaban hablando° con Jesús. 5 E interviniendo Pedro, dice a Jesús: Rabbí,° bueno es estarnos aquí. Hagamos tres tabernáculos:° Uno para ti, uno para Moisés y otro para Elías. 6 Y no sabía qué más decir,° porque estaban aterrorizados. 7 Y apareció una nube que los cubría, y de la nube salió una voz: Éste es mi Hijo amado.° ¡A Él oíd! 8 Y súbitamente, al mirar alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo. 9 Al bajar del monte, Jesús les ordenó que no contaran a nadie lo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiera resucitado de entre los muertos. 10 Y guardaron el asunto para sí mismos, discutiendo qué significaba° aquello de resucitar de entre los muertos. 11 Y le preguntaban, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?° 12 Él les dijo: Elías en verdad viene primero a restaurar todas las cosas. Pero ¿no dice la Escritura que el Hijo del Hombre debe padecer mucho y ser despreciado? 13 Pero os digo que Elías ya vino, e hicieron con él cuanto quisieron, según está escrito de él. 14 Cuando llegaron a los discípulos, vieron una gran multitud alrededor de ellos, y a unos escribas discutiendo con ellos. 15 Enseguida, al verlo, todas las multitudes° se asombraron grandemente y corrieron a Él para saludarlo. 16 Les preguntó: ¿Qué discutís con ellos? 17 Y uno de la multitud le respondió: Maestro, te traje a mi hijo que tiene un espíritu mudo,° 18 y dondequiera que lo ataca lo derriba, y echa espumarajos y cruje los dientes y se pone rígido. Y dije a tus discípulos que lo echaran, pero no fueron capaces. 19 Respondiendo Él, les dice: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os soportaré? Traédmelo. 20 Y se lo llevaron, y al verlo el espíritu, al instante lo convulsionó, y cayó en tierra, y se revolcaba echando espumarajos. 21 Y° preguntó a su padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde la niñez, 22 y muchas veces hasta lo echaba al fuego y al agua para matarlo.° Pero, si puedes hacer algo, ten° compasión de nosotros y ayúdanos. 23 Jesús le dijo: ¿Si puedes?° ¡Todo es posible para el que cree! 24 Inmediatamente el padre del muchacho, clamando, dijo: ¡Creo! ¡Ayuda mi poca fe! 25 Jesús entonces, viendo que la multitud se agolpaba rápidamente, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, Yo te mando: ¡Sal de él y no entres más en él! 26 Y después de gritar y convulsionarlo mucho, salió. Y quedó como muerto, de tal modo que los más decían:° Está muerto. 27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó; y él se puso en pie. 28 Después de entrar en casa, sus discípulos le preguntaban en privado: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo? 29 Les dijo: Esta clase no sale sino con oración.° 30 Saliendo de allí, deambulaban por Galilea, pero no quería que ninguno lo supiera.° 31 Porque enseñaba a sus discípulos y les decía: El Hijo del Hombre será° entregado a traición en manos de hombres y lo matarán, pero después de muerto, a los tres días se levantará. 32 Pero ellos no entendían lo dicho, y temían preguntarle. 33 Llegaron a Cafarnaum, y estando en la casa, les preguntaba: ¿Qué discutíais en el camino? 34 Pero ellos callaban, porque en el camino discutieron entre sí acerca de quién era mayor.° 35 Y después de sentarse, llamó a los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.° 36 Y tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, y tomándolo en brazos, les dijo: 37 Cualquiera que en mi nombre reciba a uno de estos niños, a mí me recibe, y cualquiera que me recibe, no me recibe a mí, sino al que me envió.° 38 Juan le dijo: Maestro, hemos visto a uno echando demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, pues no andaba con nosotros. 39 Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis, porque no hay nadie que haga° un milagro° en mi nombre y pueda° enseguida hablar mal de mí, 40 porque el que no está contra nosotros, está a favor de nosotros.° 41 Cualquiera pues que os dé a beber un vaso de agua,° porque sois del Mesías, de cierto os digo que de ningún modo perderá su recompensa.° 42 Cualquiera que cause tropiezo a uno de estos pequeños que creen,° mejor le fuera° si le colgaran al cuello una piedra de molino° de asno y lo echaran al mar. 43 Si tu mano te causa tropiezo, córtala, más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al infierno, al fuego inextinguible.° 44 [[]]° 45 Y si tu pie te causa tropiezo, córtalo, más te vale entrar cojo en la vida, que con los dos pies ser echado al infierno.° 46 [[]]° 47 Y si tu ojo te causa tropiezo, sácalo, más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que con los dos ojos ser echado al infierno,° 48 donde su gusano no muere y el fuego no se extingue.° 49 Porque todos serán salados con fuego.° 50 Buena es la sal, pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis?° Tened sal en vosotros mismos, y estad en paz unos con otros. |
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