Jeremías 3:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual4 Hasta hace poco me decías que me querías como a un esposo, que yo era el novio de tu juventud. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19604 A lo menos desde ahora, ¿no me llamarás a mí, Padre mío, guiador de mi juventud? Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente4 Aun así me dices: “Padre, tú has sido mi guía desde mi juventud. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)4 Mas aún me llamabas: 'Padre mío, tú, el amigo de mi juventud, ¿tendrás rencor para siempre? ¿Durará eternamente tu cólera?' Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion4 Ahora mismo me dices: Tú eres mi Padre, mi amigo de juventud; Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19754 ¿No acabas de implorarme ahora mismo: ¡Padre mío! El amigo de mi juventud eres tú? Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)4 A lo menos desde ahora, ¿no clamarás a mí: Padre mío, guiador de mi juventud? Ver Capítulo |
«Jeremías, ve y diles de mi parte a todos los habitantes de Jerusalén: “Yo recuerdo, pueblo de Israel, que en tus primeros años me amabas solo a mí. Parecías una novia enamorada y me seguiste por el desierto, por tierras donde nada crece. Tú eras solo mía; ¡fuiste mi primer amor! Si alguien te hacía algún daño, sufría las consecuencias. Te juro que así fue”.
Sacerdotes, nuestro poderoso Dios me manda a decirles a ustedes: «Los hijos respetan a sus padres, y los esclavos respetan a sus amos. ¡Pues yo soy su Padre y su Amo, y sin embargo ustedes los sacerdotes no me respetan! ¡Me tratan como si no valiera nada!» Ustedes los sacerdotes se defienden, y preguntan: «¿Por qué nos acusa Dios? ¿Cuándo le hemos faltado al respeto? ¿Cuándo lo hemos ofendido?» Pero el Dios todopoderoso les responde: «Me ofenden cuando desprecian mi altar, cuando me presentan como ofrenda animales impuros, que no valen nada porque están ciegos, cojos y enfermos. ¿No creen que eso está mal? Si esos mismos animales se los ofrecieran a su gobernador, ¡se ofendería y no los aceptaría!