«¿Qué si verdaderamente habitará Dios con los hombres sobre la tierra? Si el cielo y cielo del cielo no han de bastarte —¿empero también esta casa que he edificado a tu nombre?
Apocalipsis 21:3 - Biblia Septuaginta al Español Y oí voz grande del trono, diciendo: «He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y habitará con ellos; y ellos pueblos suyos serán, y el mismo Dios con ellos será su Dios; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Oí una fuerte voz que salía del trono y decía: «¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos. Biblia Católica (Latinoamericana) Y oí una voz que clamaba desde el trono: 'Esta es la morada de Dios con los hombres; él habitará en medio de ellos; ellos serán su pueblo y él será Dios-con-ellos;' La Biblia Textual 3a Edicion Y oí una gran voz procedente del trono, que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará° con ellos, y ellos serán pueblos° suyos,° y Dios mismo estará con ellos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Oí una gran voz que procedía del trono, la cual decía: 'Aquí está la morada de Dios con los hombres. Morará con ellos, ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, y será su Dios. |
«¿Qué si verdaderamente habitará Dios con los hombres sobre la tierra? Si el cielo y cielo del cielo no han de bastarte —¿empero también esta casa que he edificado a tu nombre?
Porque: ¡si verdaderamente ha de habitar Dios con hombres sobre la tierra! Si el cielo y el cielo del cielo no te han de bastar— ¡y cuál esta casa que he edificado!
Alborozaos y alegraos, los habitadores de Sión, pues se ha enaltecido el Santo de Israel, en medio de ella».
Pues éste, mi pacto, que pactaré con la casa de Israel: «Después de aquellos días, dice el Señor, dando daré mis leyes en la mente de ellos; y en su corazón las escribiré, y seréles su Dios, y ellos seránme mi pueblo.
y estará mi tabernáculo en ellos; y seré, para ellos, su Dios; y ellos serán mi pueblo.
y díjome: «Has visto, hijo de hombre, el lugar de mi trono y el lugar de la huella de mis pies, en los que se empabellonará mi nombre en medio de la casa de Israel por el siglo; y no profanarán ya la casa de Israel más mi nombre, el Santo, ellos y los príncipes de ellos, en la prostitución de ellos y en los homicidios de los príncipes en medio de ellos;
Circuito(j) dieciocho mil. Y el nombre de la «Ciudad» desde el día que hecha fuere será el nombre de ella.
y pasaré el tercio por fuego y los acrisolaré, como se acrisola la plata; y los probaré, como se prueba el oro; él invocará mi nombre, y yo le escucharé, y dice: «Pueblo mío éste es»; y él dirá: «Señor, Dios mío.»
y los introduciré y empabellonaré en medio de Jerusalén, y seránme en pueblo y yo seréles en Dios, en verdad y en justicia.»
Y el Verbo carne se hizo y habitó en nosotros, y hemos visto su gloria, gloria de Unigénito de Padre; —lleno de gracia y verdad.
Respondió Jesús y díjole: «Si alguno me ama, mi palabra guardará, y mi Padre amarále; y a él vendremos y morada con él haremos.
¿Y qué convenio a templo de Dios con ídolos? Pues nosotros templo de Dios somos vivientes; según dijo Dios: que habitaré en ellos e iréme caminando en ellos; y seré su Dios; y ellos serán mi pueblo.
y seréos en padre y vosotros seréisme en hijos e hijas, dice Señor Omnipotente.
Y el mismo Dios y Padre nuestro y el Señor nuestro Jesucristo enderece del todo el camino nuestro a vosotros.
pero ahora una mejor pretenden; esto es: celestial. Por lo que no se avergüenza de ellos Dios, Dios llamándose de ellos; porque preparádoles ha ciudad.
Porque éste(b) el pacto que pactaré con la casa de Israel, después de aquellos días, dice Señor: dando mis leyes en su mente también en su corazón inscribirélas,(c) y seréles en Dios, y ellos seránme en pueblo.
del santuario ministro y del tabernáculo el verdadero, que plantó Dios, y no hombre.
Y, cuando hablaron los siete truenos, iba yo a escribir, y oí voz del cielo, diciendo: «Sella(c) lo que los siete truenos han hablado, y no lo escribas».
Y la voz, que oí del cielo, de nuevo hablando conmigo y diciendo: «Ve, toma el librito el abierto de la mano del ángel que está sobre la mar y sobre la tierra».
Y oí voz grande en el cielo diciendo: «Ahora hecha ha sido la salud, y el poder, y el reino de nuestro Dios y la potestad de su Cristo; porque arrojado ha sido el acusador de nuestros hermanos; el que les acusa a faz de nuestro Dios día y noche.
Y toda maldición no habrá ya. Y el trono de Dios y del Cordero en ella estará, y los siervos de él serviránle,
Por esto están a faz del trono de Dios y sírvenle día y noche en su templo; y el sentado en el trono aposentárase en ellos.