Proverbios 4:16 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Esa gente no duerme hasta que hace algo malo; ¡no descansa hasta destruir a alguien! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque no duermen ellos si no han hecho mal, Y pierden el sueño si no han hecho caer a alguno. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues las personas malvadas no pueden dormir sin hacer la mala acción del día. No pueden descansar sin antes hacer tropezar a alguien. Biblia Católica (Latinoamericana) Porque no pueden dormir si no hacen el mal; no descansan en tanto no le hayan hecho daño a alguien. La Biblia Textual 3a Edicion Porque ellos no duermen si no hacen daño, Y se les quita el sueño si no hacen caer a alguien. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque ellos no duermen si no hacen mal, no concilian el sueño si no hacen tropezar; Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque no duermen ellos, si no han hecho mal, y pierden el sueño, si no han hecho caer a alguno. |
4 (5) Aun cuando está acostado, solo piensa en hacer lo malo; no deja su mal camino ni se aparta de la maldad.
Pero los malvados son como un mar agitado que no se puede calmar; sus olas arrastran barro y suciedad.
4-6 (3-5) »Nadie confía en nadie, ni siquiera en su propio hermano, porque nadie dice la verdad. Todos se cuidan de todos, porque entre hermanos se engañan y hasta entre amigos se mienten. ¡Están acostumbrados a mentir, y no se cansan de pecar! Esta gente no quiere confiar en mí. Les juro que así es».
Dios continuó diciendo: «¡Gente malvada, qué mal les va a ir a ustedes! Al acostarse hacen planes malvados; al levantarse los llevan a cabo, porque tienen el poder de hacerlo.
Los gobernantes y los jueces exigen dinero para favorecer a los ricos. Los poderosos dicen lo que quieren y siempre actúan con falsedad. ¡Son unos maestros para hacer lo malo!
Cuando amaneció, los líderes del pueblo, los sacerdotes principales y los maestros de la Ley se reunieron y llevaron a Jesús ante la Junta Suprema. Allí le preguntaron:
Muy de mañana, llevaron a Jesús de la casa de Caifás al palacio del gobernador romano. Los jefes de los judíos no entraron en el palacio, porque la ley no les permitía entrar en la casa de alguien que no fuera judío, antes de la cena de la Pascua.
Esos hombres no pueden ver a una mujer sin desear tener relaciones sexuales con ella; ¡nunca se cansan de pecar! Engañan a los que no confían mucho en Cristo, y son muy buenos para conseguir lo que desean. Pero Dios los castigará. ¡De eso no hay duda!