»No hagan lo malo, solo porque la mayoría de la gente lo hace. »Si en un pleito legal hacen declaraciones ante un jurado, no digan mentiras como la mayoría de la gente. Digan la verdad.
Proverbios 28:21 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual No aceptes ser testigo falso contra ninguna persona; porque hay quienes lo hacen hasta por un pedazo de pan. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Hacer acepción de personas no es bueno; Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. Biblia Nueva Traducción Viviente Nunca es bueno mostrar parcialidad, incluso algunos hacen lo malo por un simple pedazo de pan. Biblia Católica (Latinoamericana) Uno debiera ser imparcial, pero hay algunos que se venden por un trozo de pan. La Biblia Textual 3a Edicion Hacer acepción de personas no es bueno, Pero, ¡hasta por un bocado de pan puede prevaricar el hombre! Biblia Serafín de Ausejo 1975 No es bueno discriminar a las personas; por un trozo de pan el hombre delinque. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Hacer acepción de personas, no es bueno. Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. |
»No hagan lo malo, solo porque la mayoría de la gente lo hace. »Si en un pleito legal hacen declaraciones ante un jurado, no digan mentiras como la mayoría de la gente. Digan la verdad.
»No acepten dinero de nadie que les pida hacer algo injusto. Esa clase de dinero hace que la gente pierda su honradez, y que los jueces condenen al inocente.
¡Qué malo es declarar inocente al malvado y no hacerle justicia al inocente!
La siguiente es otra lista de dichos: Todo juez debe ser justo y no favorecer a nadie.
Por un puñado de cebada, y por unas cuantas migajas de pan, ustedes han insultado mi nombre delante de mi pueblo. Prometen larga vida a los que van a morir, y anuncian muerte a los que deben vivir; ¡y hacen que mi pueblo crea en esas mentiras!
¡Mientras se emborrachan, van en busca de mujerzuelas! Prefieren la mala vida a vivir como gente decente.
A los profetas que engañan a mi pueblo, Dios les ha dicho: «Ustedes solo hablan de paz a quienes les dan de comer, pero a quienes no los alimentan les declaran la guerra.
Los gobernantes y los jueces exigen dinero para favorecer a los ricos. Los poderosos dicen lo que quieren y siempre actúan con falsedad. ¡Son unos maestros para hacer lo malo!
porque no sirven a Cristo, nuestro Señor, sino que buscan su propio bien. Hablan a la gente con palabras bonitas, pero son unos mentirosos y engañan a los que no entienden.
Esos falsos maestros desearán tener más y más dinero, y lo ganarán enseñando mentiras. Pero Dios ya decidió castigarlos desde hace mucho tiempo, y no se salvarán de ese castigo.