Gobernarás a las naciones con mano de hierro; ¡las destrozarás como a ollas de barro!»
Números 24:8 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Dios te sacó de Egipto, Israel. Te sacó con una fuerza increíble, como la fuerza del búfalo. Ahora, destruirás a tus enemigos, los herirás con flechas y les romperás los huesos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Dios lo sacó de Egipto; Tiene fuerzas como de búfalo. Devorará a las naciones enemigas, Desmenuzará sus huesos, Y las traspasará con sus saetas. Biblia Nueva Traducción Viviente Dios los sacó de Egipto; para ellos, él es tan fuerte como un buey salvaje. Él devora a las naciones que se le oponen, quiebra sus huesos en pedazos y las atraviesa con flechas. Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Dios lo hace salir de Egipto,
y le da cuernos de búfalo!
Devora a las naciones enemigas,
les quiebra los huesos,
las atraviesa con sus flechas. La Biblia Textual 3a Edicion Dios lo ha sacado de Egipto, Es para él como los cuernos del búfalo, Devora a las naciones enemigas suyas, Quebranta sus huesos, Y con sus flechas los atraviesa. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Es Dios quien lo sacó de Egipto, es para él como cuernos de búfalo; Israel devora a los pueblos que le atacan, él les quebranta los huesos y los hiere con sus flechas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Dios lo sacó de Egipto; tiene fuerzas como de unicornio; comerá a las naciones sus enemigas, y desmenuzará sus huesos, y los traspasará con sus saetas. |
Gobernarás a las naciones con mano de hierro; ¡las destrozarás como a ollas de barro!»
5 (6) Traspasa con sus flechas el corazón de sus enemigos; ¡al paso de Su Majestad se rinden las naciones!
6 (7) Su Majestad, su reinado, como el de Dios, durará para siempre y usará su poder en favor de la justicia.
»Israel es un pueblo que ha vivido perdido como oveja, y siempre en peligro de que se lo devoren los leones. El primero en devorarlo fue el rey de Asiria, y a él le siguió el rey de Babilonia, que lo devoró hasta los huesos.
Yo enviaré contra Babilonia grandes naciones del norte que la atacarán, la conquistarán y se quedarán con todas sus riquezas. Sus soldados son de lo mejor; ¡sus flechas siempre dan en el blanco!
24 (25) Más tarde, el rey mandó que trajeran a quienes habían acusado a Daniel, y que los echaran a la cueva de los leones, junto con sus mujeres y sus hijos. ¡Y enseguida los leones los agarraron y les rompieron los huesos! ¡Antes de que tocaran el suelo, ya los habían despedazado!
Lo importante es que no se rebelen contra Dios ni tengan miedo de la gente que vive en ese territorio. Será muy fácil vencerlos, porque ellos no tienen quién los cuide. Nosotros, en cambio, contamos con la ayuda de nuestro Dios. ¡No tengan miedo!»
y comenzó a protestar contra Dios. Le decían a Moisés: «¿Para qué nos sacaste de Egipto? ¿Solo para darnos muerte en el desierto? ¡No tenemos pan ni agua, y ya estamos cansados de esa comida tan desabrida!»
»Con una fuerza mayor que la del búfalo, Dios liberó de Egipto a su pueblo.
»Es como una manada de leones, lista para atacar a su presa. Israel no descansará hasta ver vencido a su enemigo».
y se quedó allí hasta que Herodes murió. Así se cumplió lo que Dios había dicho por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo».
¡Voy a empapar mis flechas en la sangre de los prisioneros! ¡Voy a cortarles la cabeza a todos sus capitanes!”
Moisés continuó diciendo: «Nuestro Dios los hará entrar en la tierra que les va a dar. Arrojará de allí a siete naciones más grandes y poderosas que ustedes: los hititas, los gergeseos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos.
Sabemos que, cuando salieron de Egipto, Dios secó el Mar de los Juncos para que ustedes pudieran cruzarlo. También sabemos que mataron a Sihón y a Og, los dos reyes amorreos del otro lado del Jordán.