La razón de esta ley era que, en cierta ocasión, esa gente no les dio a los israelitas el pan y el agua que necesitaban, y en cambio le pagó a Balaam para que los maldijera. Pero nuestro Dios hizo que sus malos deseos resultaran en algo bueno.
Números 23:11 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Al oír esto, Balac se quejó con Balaam: —¿Qué te pasa? ¡Te traje para que maldigas a mis enemigos, y has hecho todo lo contrario! Pero Balaam contestó: Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te he traído para que maldigas a mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces el rey Balac le reclamó a Balaam: —¿Qué me has hecho? Te traje para maldecir a mis enemigos. ¡En cambio, los has bendecido! Biblia Católica (Latinoamericana) Balac le dijo a Balaam: '¿Qué me hiciste? ¡Te traje para que maldijeras a mis enemigos y tú los bendices!' La Biblia Textual 3a Edicion Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? ¡Para maldecir a mis enemigos te hice venir, y he aquí los bendices! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Balac dijo a Balaán: '¿Qué me has hecho? ¡Te he llamado para maldecir a mis enemigos y tú los estás bendiciendo!'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? Te tomé para que maldigas a mis enemigos, y he aquí, los has bendecido por completo. |
La razón de esta ley era que, en cierta ocasión, esa gente no les dio a los israelitas el pan y el agua que necesitaban, y en cambio le pagó a Balaam para que los maldijera. Pero nuestro Dios hizo que sus malos deseos resultaran en algo bueno.
El rey los ha mandado aquí para que yo eche una maldición sobre un pueblo que se escapó de Egipto. Puesto que acamparon frente al territorio de Moab, el rey quiere expulsarlos de allá.
Si maldices a ese pueblo, te pagaré todo el dinero que quieras y te haré muy importante».
Al oír esto, Balac cerró el puño y con furia golpeó la palma de su otra mano. Y le dijo a Balaam: —Te mandé llamar para que maldijeras a mis enemigos, y ya van tres veces que los bendices.