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Números 14:34 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Para que aprendan lo terrible que es desobedecerme, los castigaré duramente. Les juro que lo haré. Ustedes exploraron el territorio durante cuarenta días, así que yo los castigaré un año por cada día. Cuarenta años andarán vagando por el desierto, hasta que se cansen y mueran.

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Biblia Reina Valera 1960

Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Puesto que sus hombres exploraron la tierra durante cuarenta días, ustedes andarán vagando en el desierto por cuarenta años —un año por cada día— y así sufrirán las consecuencias de sus pecados. Entonces sabrán lo que es tenerme como enemigo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Ustedes emplearon cuarenta días en recorrer el país; pues bien, cada día equivaldrá a un año. Cargarán con el peso de su pecado durante cuarenta años y sabrán lo que es mi cólera.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Por el número de los días, de los cuarenta días en que explorasteis la tierra, cargaréis con vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día, y conoceréis mi disgusto.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuantos fueron los días que empleasteis en explorar el país, cuarenta días, otros tantos serán los años que cargaréis con el peso de vuestras iniquidades: cuarenta años, un año por día. Así experimentaréis lo que es apartarse de mí.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi rompimiento de promesa.

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Otras versiones



Números 14:34
26 Referencias Cruzadas  

«Grande es Dios, que le dio paz a su pueblo Israel, cumpliendo así todo lo que prometió. No ha dejado de cumplir ni una sola de las promesas que nos dio por medio de Moisés.


Así fue como se cumplió lo que Dios había anunciado por medio del profeta Jeremías. El territorio de Judá quedó abandonado setenta años, y solo así pudo disfrutar de paz.


Dios nunca se olvidó de la promesa que él mismo le hizo a Abraham, su servidor.


4 (5) Ya no aguanto mi maldad; ¡no soporto carga tan pesada!


Durante cuarenta años estuve muy enojado contra ellos, y al fin les hice ver que vivían en el error, pues no obedecían mis mandamientos.


Castigaré al profeta y a quien lo haya consultado.


»Como te olvidaste de mí y me diste la espalda, tendrás que sufrir las consecuencias de tu desvergüenza como prostituta. Te juro que así lo haré».


Quédate así durante trescientos noventa días, que son los trescientos noventa años que ellos pecaron.


»Pasado ese tiempo, te acostarás sobre tu lado derecho, para representar el castigo que va a recibir la gente de Judá. Te quedarás así durante cuarenta días, que son los cuarenta años que ellos pecaron.


”Tienen que pasar setenta semanas para que termine el castigo contra tu pueblo y la ciudad santa, y Dios les perdone su maldad. Tienen que pasar setenta semanas para que lleguen a su fin la desobediencia y el pecado. Al cabo de ese tiempo siempre habrá justicia, y sucederá lo que viste, y Dios cumplirá su promesa. Su santo templo será purificado, y se le volverá a dedicar.


Y si llegaran a tenerlos, yo les quitaré la vida. ¡Pobres de ellos cuando yo los abandone!


»Si alguien tiene relaciones sexuales con su tía, los dos deberán ser castigados, pues son de la misma familia.


Después tomé la vara llamada «Bondad», y la rompí. Con eso di a entender a los que estaban allí que Dios había roto su pacto con todas las naciones.


Después de andar por el territorio durante cuarenta días, los espías regresaron


»Tal fue el enojo de Dios que durante cuarenta años hizo que los israelitas dieran vueltas por el desierto, hasta que todos los desobedientes murieron.


El pueblo anduvo en el desierto unos cuarenta años, y durante todo ese tiempo Dios los cuidó.


Por eso, mientras siga en pie la promesa de descansar con Dios, debemos tener cuidado. Sería una lástima que alguno de ustedes no pudiera recibir de Dios ese descanso.


Eso pasó hace cuarenta y cinco años, y todo este tiempo que nuestro pueblo ha andado por el desierto, Dios me ha protegido, tal como lo prometió. ¡Mírame! Ya tengo ochenta y cinco años,


y yo enviaré a dos profetas para que anuncien mi verdadero mensaje. Los enviaré vestidos con ropa áspera, para que anuncien profecías durante esos tres años y medio.»


»Yo les había prometido a tu familia y a tus antepasados que siempre serían mis sacerdotes. Pero ya no será así. Yo aprecio a los que me aprecian, pero desprecio a los que me desprecian.