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Miqueas 3:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Por eso, cuando me llamen, yo no les responderé. Es tan grande su maldad que los abandonaré».

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Entonces clamaréis a Jehová, y no os responderá; antes esconderá de vosotros su rostro en aquel tiempo, por cuanto hicisteis malvadas obras.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¡Y luego, cuando tienen problemas, suplican la ayuda del Señor! ¿Realmente esperan que él les responda? Después de todo el mal que han hecho, ¡ni siquiera los mirará!».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

pero cuando me llamen no les haré caso, sino que les ocultaré mi cara por sus malas acciones.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Pues cuando clamen a YHVH, Él no responderá, Esconderá su rostro en ese tiempo, Por vuestros hechos perversos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

clamarán a Yahveh, y no les responderá; les ocultará su rostro entonces, por los crímenes que cometieron.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Entonces clamarán a Jehová y no les responderá; antes esconderá de ellos su rostro en aquel tiempo, por cuanto hicieron malvadas obras.

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Otras versiones



Miqueas 3:4
26 Referencias Cruzadas  

Cuando los domina la angustia, Dios no escucha sus ruegos,


¡Por eso el Dios todopoderoso no atiende sus tontos ruegos!


41 (42) A gritos pedían ayuda, pero nadie fue a salvarlos. Hasta de ti pedían ayuda, pero tampoco tú los salvaste.


Me llamarán, y no les responderé; me buscarán, y no me encontrarán.


Dios rechaza las oraciones de los que no lo obedecen.


”Ustedes oran mucho, y al orar levantan las manos, pero yo no los veo ni los escucho. ¡Han matado a tanta gente que las manos que levantan están manchadas de sangre!


»Por eso, les advierto que voy a mandarles una desgracia de la que nadie podrá escapar. Aunque me rueguen de rodillas que no los castigue, no los escucharé.


Por más que ayunen, no escucharé sus ruegos; por más que me presenten ofrendas de animales y de cereal, no los aceptaré. Ya he decidido destruirlos, y voy a enviarles guerra, hambre y enfermedades».


Los profetas solo dicen mentiras, los sacerdotes enseñan lo que quieren, y mi pueblo parece estar feliz. Pero cuando llegue el desastre, nadie acudirá en su ayuda».


Estoy tan enojado que voy a castigarlos sin ninguna compasión. A gritos me pedirán que los perdone, ¡pero no les haré caso!»


Esos profetas y adivinos quedarán en completo ridículo. No tendrán nada que decir, porque yo no les responderé».


porque el territorio de esos países quedará hecho un desierto por los pecados de sus habitantes.


“Como ustedes no me hicieron caso cuando yo los llamé, tampoco yo les haré caso cuando me llamen. Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así lo haré”.


Cuando llegue el día en que Dios juzgará a todo el mundo, muchos me dirán: “Señor y dueño nuestro, nosotros anunciamos de parte tuya el mensaje a otros. Y también usamos tu nombre para echar fuera demonios y para hacer milagros”.


Cuando Dios cierre la puerta, si ustedes están afuera ya no podrán entrar. Tocarán a la puerta y dirán: “¡Señor, ábrenos!” Pero yo les diré: “No sé quiénes sean ustedes, ni de dónde vengan.”


Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí escucha a los que lo adoran y lo obedecen.


Porque Dios no tendrá compasión de quienes no se compadecieron de otros. Pero los que tuvieron compasión de otros, saldrán bien del juicio.


Entonces se arrepentirán de haber pedido un rey, pero Dios ya no los escuchará.