Si alguien toca o levanta el cadáver de alguno de estos animales, quedará impuro hasta el anochecer, y deberá lavar sus ropas.
Levítico 16:28 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual La persona que los queme deberá lavar su ropa y bañarse antes de entrar de nuevo en el campamento. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El que los quemare lavará sus vestidos, lavará también su cuerpo con agua, y después podrá entrar en el campamento. Biblia Nueva Traducción Viviente El hombre que los queme deberá lavar su ropa y bañarse con agua antes de regresar al campamento. Biblia Católica (Latinoamericana) El que los queme deberá lavar sus vestidos y bañarse; entonces volverá al campamento. La Biblia Textual 3a Edicion Quien los queme lavará sus vestidos y bañará su cuerpo en el agua, tras lo cual podrá entrar en el campamento. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El encargado de quemarlos lavará luego sus vestidos y se bañará. Después podrá entrar en el campamento. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y el que los quemare, lavará sus vestiduras, lavará también su carne con agua, y después entrará en el campamento. |
Si alguien toca o levanta el cadáver de alguno de estos animales, quedará impuro hasta el anochecer, y deberá lavar sus ropas.
Si alguien come carne de ese animal, quedará impuro hasta el anochecer y deberá lavar sus ropas. Si alguien levanta el cadáver del animal, quedará impuro hasta el anochecer y deberá también lavar sus ropas.
»El que lleve el chivo al desierto, tendrá que lavar su ropa y bañarse antes de entrar de nuevo en el campamento.
El hombre que recogió las cenizas de la vaca también tendrá que lavar su ropa, y no podrá entrar en el campamento hasta la tarde. »Esta es una ley que siempre deberán obedecer los israelitas y los extranjeros que vivan con ustedes.
»Como el sacerdote se habrá contaminado, tendrá que lavar su ropa y bañarse, y no podrá entrar en el campamento hasta la tarde. Después de esa hora podrá regresar, y lo mismo hará el hombre que quemó la vaca.
Derrama agua sobre ellos como símbolo de esa purificación, y luego mándales que se afeiten todo el cuerpo y laven su ropa. Así quedarán purificados.
Jesús le dijo: —El que está recién bañado está totalmente limpio, y no necesita lavarse más que los pies. Y ustedes están limpios, aunque no todos.