y le dijeron al profeta: —El rey Ezequías dice que hoy es un día de luto, de castigo y de vergüenza. Ya hemos perdido las fuerzas; estamos completamente desanimados.
Isaías 26:18 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero ese dolor no produjo nada. No le dimos a nuestro país la alegría de la victoria ni tampoco la alegría de tener muchos hijos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Concebimos, tuvimos dolores de parto, dimos a luz viento; ninguna liberación hicimos en la tierra, ni cayeron los moradores del mundo. Biblia Nueva Traducción Viviente También nosotros nos retorcemos de agonía, pero nuestros sufrimientos no resultan en nada. No le hemos dado salvación a la tierra, ni le trajimos vida al mundo. Biblia Católica (Latinoamericana) Hemos concebido, tuvimos dolores como si diéramos a luz, pero ¡puro aire!; no hemos traído al país la salvación, y no se ven los pioneros de un mundo nuevo. La Biblia Textual 3a Edicion Concebimos, nos retorcimos, Pero dimos a luz viento; No trajimos salvación° a la tierra, Ni le nacieron habitantes al mundo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Concebimos, nos retorcimos, ¡como si diéramos a luz viento! No trajimos salvación al país, no le nacieron habitantes al orbe. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Concebimos, tuvimos dolores de parto, pero fue como si diéramos a luz viento. Ninguna liberación hicimos en la tierra, ni cayeron los moradores del mundo. |
y le dijeron al profeta: —El rey Ezequías dice que hoy es un día de luto, de castigo y de vergüenza. Ya hemos perdido las fuerzas; estamos completamente desanimados.
Todos los planes de Asiria son pura paja y basura; pero mi soplo es un fuego que los quemará por completo.
y le dijeron al profeta: —El rey Ezequías dice que hoy es un día de luto, de castigo y de vergüenza. Ya hemos perdido las fuerzas; estamos completamente desanimados.
Nadie se presenta ante el juez con buenas intenciones, y en los juicios falta la honradez. Confían en la mentira y nadie dice la verdad. Están llenos de maldad y no lo disimulan.
»¡Qué tonto eres, Israel! ¡Te pareces a esos niños que están a punto de nacer, pero que no se acomodan!
La gente de este mundo no los odia a ustedes. Pero a mí me odia porque les digo que su conducta es mala.
Sabemos que somos de Dios, y que el resto de la gente en el mundo está dominada por el diablo.
Pero Saúl dijo: «Por esta vez no vamos a matar a nadie, porque hoy Dios nos ha librado de nuestros enemigos».
Pero la gente se opuso a Saúl: —De ninguna manera vamos a permitir que Jonatán muera. Gracias a él, y con la ayuda de Dios, Israel ha alcanzado una victoria total. Así fue como la gente le salvó la vida a Jonatán.